Mostrando entradas con la etiqueta Ávila. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ávila. Mostrar todas las entradas

23/1/10

La 'fusión' de Caja de Ávila

La palabra caja es una de las más sencillas de nuestro idioma y de más fácil identificación. A cualquiera que preguntes podrá responder que sirve para meter cosas dentro y tenerlas guardadas. Pues para eso tan simple es para lo que sirven las pequeñas cajas de ahorro, para meter líderes políticos dentro y tenerlos a buen recaudo. Y cuanto más pequeña es esa caja más control político se ejercerá y mayor control tendrán. De ahí las grandes reticencias a fusionarse con otras entidades.

La palabra caja procede del latín ‘capsa’, que, a su vez, nos sugiere otra palabra: ‘cápsula’. Aquí es donde viven los políticos bajo cuyo control están las cajas de ahorros, en una cápsula cerrada herméticamente donde son inmunes a las necesidades reales de la población a la que en teoría representan.

No seré de los pongan el grito en el cielo cuando Caja de Ávila desaparezca, se fusione con quien se fusione. Me es indiferente. ¿Qué me da esta caja que no lo haga otra de fuera? ¿Tengo mejores condiciones crediticias por vivir en la ciudad donde tiene su sede? Tienen un teatro muy bonito, pero cuando hay alguna actuación que me interesa y voy a por las entradas resulta que casi todas están ya adjudicadas. Está casi mejor el teatro de Caja Duero. Y la propaganda de la ‘obra social’… menudo disparate. Un libraco que te meten cada año con un montón de gilipolleces que nada aportan a la sociedad.

He dicho que me da igual con quien se fusione. En parte miento. Tengo mis preferencias. Lo suyo sería que se integrara en Caja Madrid, recordemos que hay más abulenses viviendo en Madrid que en toda nuestra provincia. Y más si contamos los que además trabajan allí viviendo aquí, unos valientes con las lamentables infraestructuras con que contamos. Aunque total, si se decide que nos controlen desde León, Mallorca o Salt Lake City tampoco me va a importar mucho. Hay cajas que siempre montan alguna exposición interesante aquí, aunque tenga la sede social lejos. No creo que la pérdida sea muy significativa.

Se han vertido al respecto opiniones de lo más variadas. Aquí recojo algunas que me han parecido de especial interés.

Desde mi punto de vista, ésta es de las más realistas, independientemente de las connotaciones políticas que pueda tener una supuesta integración en Caja Madrid:
Sería muy buena opción que Caja de Avila se integrara en Caja Madrid. Nos iría
mucho mejor a los abulenses, y tendríamos más posibilidades de salir en el
olvido al que estamos sometidos en la actualidad por parte de los gobiernos
central y autonómico.

Luego están los utópicos.

Lo más importante es que sea la operación que sea, la sede social sea en Ávila


Y las contestaciones más lógicas, siempre hay alguien que hace caer del guindo al más idealista:

¿Caja de Avila, fusionarse con Caja Madrid?, hombre ya vale de ingenuidades, la
fusion por logica suele ser entre iguales, cuando es con un gigante mas bien
suele ser una absorcion

Si Caja de Ávila se vende a Caja Madrid, no creo que esta cambie su identidad,
por lo que no sería una fusión sino una depredación


Que, al fin y al cabo, sea con la caja que sea (Madrid, Cívica o la de los mil nombres), Ávila no va a contar nada.

Luego están los que van de entendidos en historia y resulta que no tienen mucha idea, seguro que estudiaron con la Logse.

Aquí algunos se deben creer manchegos.Avila por su situación,tiene relación con
otras zonas,pero claramente siempre formó parte de Castilla y León.Parece que la
cultura es escasa en algunos


Ya había oido yo rumores de esta operación en la que Caja Madrid absorbía a Caja
Avila y a Caja Segovia.Vamos,que las decisiones sobre Avila se tomarán en
Madrid.Es preferible cien veces que Caja Avila y Caja Segovia se integren con
otras cajas castellanas


Que no hace falta ser muy ducho en historia para saber que Madrid tiene tanto de manchega como de no castellana. ¿O es que Madrid es menos castellana que Valladolid o Burgos? Lo que hay que leer…

No podían faltar los amigos centralistas, que por lo que se ve nos conocen más bien poco. Éstos que se creen que todo el campo es trigo. Pues no, en el monte también hay orégano, pero debe ser que ellos no gastan de eso:

De todas formas aquí algo no cuadra. No te fusionas con las de Castilla y León y
te fusionas con la de Madrid????? Raro raro raro.

lo que tenían que hacer es fusionarse con Caja Duero y Caja España y que de una
vez por todas formemos una gran Caja de CyL

Si Caja Avila se fusiona con Caja Madrid, automáticamente dejo de ser cliente de
Caja Avila. ¿Por qué no se fusiona con otras cajas de Castilla y León?
La última es antológica. El cliente que se borra. ¿Alguna caja que se ha integrado en otras no ha tenido ya este clásico comentario? Siempre se dice, pero dudo que sea algo mayoritario, ni tan siquiera colectivo. Te irás a la caja que mejores condiciones te ofrezca, independientemente de dónde tenga la sede.
Y claro. Con las ansias de control que tiene la Junta con ese afán de integrar cajas ‘por cojones’ es normal que surjan voces que renieguen de las relaciones con los vecinos del norte y aboguen por mirar al sur, que por mucho que nos hayan montado una estúpida frontera con Plasencia, Talavera y Madrid, ya pueden poner aduanas para que dejemos de relacionarnos con ellos. En esta parte coincido en fortalecer nexos con nuestros vecinos del sur, pero también me preocupa que se de la espalda a los del norte. Puede resultar peligroso, pero se lo están ganando a pulso. Aunque bueno, ya se encarga la Junta de arrastrarnos hacia allá, aunque en nada salgamos beneficiados:

Caja de Ávila y Caja Segovia debieran ser una única caja porque son cajas y
provincias muy parecidas y es lógico que miren más a Madrid porque son dos
provincias con más vínculos que con Madrid que con Valladolid


pero de que identidad hablan algunos,¿que tenemos que ver con Burgos o con
Leon,pues quizas más con Toledo o con Caceres,falta le hace a Caja de Avila
dejar de ser lo que no gusta a mucha gente y que son otras cajas grandes,la obra
social está más garantizada, otra cosa es los puestos en el consejo pero eso es
natural por el peso de la nueva caja,ademas de oportunidades a los
trabajadores

Las tonterías que escribe la gente... nuestra caja, la caja de la región... la
Caja de Ávila es una institución con unos objetivos concretos, acercar el
crédito a la población y hacerse cargo de su obra social, y mientras la cumpla o
la mejore da igual como se llame, quien la dirija y desde donde... o a alguien
le parece mal que la Caixa se gaste 6 millones de euros en Ávila en 2009? Aunque
lo decidan en Barcelona... Ojala, no sólo Caja Madrid absorviera Caja Avila,
sino la comunidad de Madrid hiciera lo propio con la provincia... No entiendo
como alguien de Ávila se puede sentir más identificado con Burgos, León o
Valladolid que con Madrid




Para concluir me gustaría hacer una pequeña reflexión. Con tanta fusión acabarán existiendo apenas 6 ó 7 cajas en todo el país. En principio puede ser beneficioso, pues al ser más fuertes estarán en disposición de ofrecer mejores condiciones a sus clientes. Pero a largo plazo me hago la pregunta de si no montarán un oligopolio que les haga tener mayores beneficios a costa del pequeño ahorrador al que sometan a condiciones parecidas a las de ahora con las pequeñas cajas de ahorro.

5/7/09

Alta Mediocridad Abulense

Mucho tiempo estuvieron los inútiles del PP hablando de conectar nuestra ciudad con la línea de Alta Velocidad por no se qué pueblo perdido de Segovia. Ahora llegan los otros, los del PSOE, diciendo que no, que es más “viable” por la capital de esa provincia. Para que realmente sea viable este medio de transporte en distancias tan cortas no hay otra que la línea recta. Para pagar un pastón más al menos que llegue bastante antes que lo que teníamos. Pero en el modo de hacer política bipartidista en este país la consigna está clara. Proponemos algo absurdo, pero menos que lo de los otros. Lo aderezamos con un poco de “y tú más” y ya tenemos una salsa picante estupenda para dar ardor de estómago a nuestros paisanos y posiblemente una buena cagalera. Pero se ve que tenemos el organismo a prueba de bombas.

Acebes ya decidió cuando gobernaba su partido que la construcción de la línea de AVE Madrid-Valladolid pasara por Segovia. Esto ha llevado a multitud de críticas hacia este personaje tan peculiar por despreciar su tierra y dejarla de lado en la dotación de esta infraestructura. Debe ser que me gusta llevar la contraria a la mayoría de la gente, porque yo veo lógica esa decisión. Me explico. Utilizaron la línea recta, a pesar de cambiar el trayecto tradicional del ferrocarril que se dirigía hacia el noroeste. Y es que la Alta Velocidad consiste en llegar en menos tiempo de una ciudad a otra. Y ese menor tiempo empleado en el desplazamiento viene de la conjunción de dos factores: la velocidad y la distancia. Lo que no logro comprender es si tomaron esta decisión de forma coherente cómo luego pretendían hacer absurdas lanzaderas perpendiculares a la red para que nos conectáramos.



Para el análisis de la situación de Ávila respecto a la Alta Velocidad nos podemos apoyar en un caso similar, el de Toledo. Esta ciudad también quedó excluida de los planes de conexión de Madrid con el sur peninsular y 13 años después tuvo su propia línea, exclusiva y directa hacia la gran urbe castellana. Pues esto tampoco lo quiero para mi ciudad, ni en pintura. Hay cientos de cosas en que gastar los fondos públicos que en trenes supersónicos para que los politicuchos se hagan la foto. Según meticulosos estudios realizados sobre su viabilidad económica, no es justificable construir una línea que vaya a tener menos de 6 millones de pasajeros en el año de apertura, y tirando por lo bajo. Aunque no tan importante resulta el número de pasajeros como la actividad económica generada. Y es que es rentable una línea Madrid-Sevilla, Madrid-Barcelona e incluso la Madrid-Valladolid cuando esté conectada con otras ciudades importantes del norte. Pero en ningún caso una Madrid-Toledo ni una Madrid-Ávila.

Es ideal, sin embargo, para el modelo que se lleva siguiendo desde hace unas décadas en tierras castellanas. Se favorece la concentración de población en las capitales de provincia y el resto del territorio queda abandonado a su suerte. Pues el TAV es perfecto para favorecer a ubicaciones muy puntuales del territorio, consolidando la centralidad de estos núcleos. El resto del territorio queda como un espacio muerto para este tipo de transporte. En este sentido, no me disgusta el proyecto del Gobierno de convertir el trayecto Madrid-Salamanca en una línea de altas prestaciones. Se aprovecha una vía que ya existe y se moderniza. Y lo mismo para la Ávila-Valladolid. Manteniendo frecuencias y con horarios con que se pueda enlazar en unos pocos minutos con TAV procedentes de Madrid hacia distintos puntos del norte peninsular. Se puede compatibilizar el tren regional con el TVA (aquí hay un cambio de terminología; el tren de velocidad alta es un poco más lento que el TAV, pero con todas las paradas que se incluyen en cada línea me temo que eso del TAV no existe en este país). Y gracias, porque de lo contrario tendríamos un montón de vías de Madrid a la costa y nosotros viendo pasar trenes como tontos y, lo que es peor, con inversiones millonarias a cargo de nuestras provincias por pasar esa infraestructura por ahí, aunque no dejara más que separación y degradación ambiental.

Lo dicho, trenes sí, LAV innecesarias no.

17/1/09

La dichosa cremallera

Cuando se habla de arte y artistas en el campo de la escultura solemos pensar en raros artefactos amorfos que carecen de sentido al observador común. Por eso resulta sorprendente que nos planten una cremallera gigante, tal cual, en medio de una de las principales arterias de la ciudad. Vista varias veces te acabas acostumbrando, pero no me acaba de convencer, al igual que la que hay al lado del Sabeco dedicada a… ¿Chava Jiménez? ¿Dos trozos de trozos doblados de metal oxidado y encima de ellos otros dos más pequeños? Pues vale. Que no todo va a ser críticas, oyes, que la que dedican al ciclismo abulense o la de la hermandad de donantes de sangre me parecen bien elegantes. El caso es que luego tenemos otras esculturas mucho más representativas de la ciudad escondidas en callejones por donde nadie pasa. Me refiero a la escultura dedicada a doña Ximena Dávila, heroína abulense, condenada a ocupar un oscuro lugar en la Plaza de San Miguel.

Pero hablando de esta obra de arte, esta descomunal cremallera, podemos convertirnos por un momento en expertos en escultura e intentar descifrar lo que significa. Porque para ocupar un lugar tan céntrico de la ciudad seguro que algo tiene que ver con ella. Veamos algunas posibilidades.

La primera vez que pude verla, me sorprendió saliendo de la estación de autobuses. En ese momento me dije: ¡coño! Ha llegado el destape a Ávila, con retraso, pero bienvenido sea. Pasados unos días, descartamos esta opción por lo absurdo que resultaría que esta ciudad cambiara.

Y esos días que han pasado, ayudan a pensar que lo mismo esa cremallera no está bajándose, sino subiéndose. Entonces sí que sería un gran símbolo para nuestra ciudad, del inmovilismo, del rechazo a las influencias del exterior, del estancamiento medieval en que vivimos, donde las murallas siguen siendo un elemento de vanguardia.

Aunque dando otro golpe de efecto volvemos a la teoría de que esa cremallera va en sentido descendente. Y al bajarse produce un movimiento en cadena. El del pantalón al que está sujeta dirigiéndose hacia las pantorrillas. Esto sí que es un símbolo para Ávila. Ésta sí que representa el espíritu de quien nos dirige desde las oscuras dependencias del Ayuntamiento. Esa bajada de pantalones para que los de arriba puedan manejarnos a su antojo mientras callamos, que hablar con la boca llena es de mala educación.

Gracias señor alcalde por ubicar este auténtico símbolo de nuestra ciudad y provincia y mostrando el espíritu que os caracteriza. Es de agradecer que no se oculte la inoperancia, pero también de lamentar que nuestros paisanos sigan ciegos los dictados de los cuatro caciques de turno que nos abocan a un futuro de más abandono, más envejecimiento, más emigración, menos Ávila.

27/12/08

El gentilicio de la gente de Ávila

Siempre me ha llamado la atención la denominación de abulenses. El cambio de la b por la v en el devenir histórico resulta del todo lógico, pero la u por la i es algo más complicado de asimilar. Bueno, realmente hablo de oídas, porque de otra cosa no entenderé, pero de filología, ni idea.

Me gustaría compartir con mis paisanos y con todo aquél que quiera unos datos que he buscado y que pueden ayudar a perfilar el verdadero nombre de los abulenses. Tampoco ha sido un esmero bestial, pero algo es algo.

En primer lugar, desde el Centro de Estudios Abulenses, de Abla, Almería, he extraído un texto que nos permite visualizar la confusión al interpretar los testimonios de Ptolomeo. Lean y tomen sus propias conclusiones:


La cuestión de fondo está en la antigua ciudad de ABVLA, origen de donde procede el gentilicio “abulense”, cuya confusión en su localización geográfica ha originado que a ésta ciudad castellana se le haya atribuido el antecedente de esta histórica ciudad y por consiguiente su gentilicio. Para resolver la cuestión planteada, resulta de especial importancia identificar la ciudad de Abula, mencionada por el célebre geógrafo Ptolomeo (s. II) en su obra Geographia (II 6, 60), que la localiza en la “regio” ibérica de Bastetania. También aparece mencionada históricamente como una de las primeras ciudades hispanas cristianizadas en el siglo I, según la tradición cristiana de “Los Siete Varones Apostólicos”, cuyo evangelizador S. Segundo estableció en la misma su sede episcopal. Los historiadores modernos han revisado la geografía ptolomeica de la península ibérica, identificando la ciudad de Obila situada en la región central de los vettones con Ávila, mientas que Abula la localizan en la región sureste de Bastetania, juntamente con la ciudad de Acci (Guadix), que geográficamente está próxima a Abla. Establecida la identidad histórica de Abula y Abla, surge la cuestión de la atribución del gentilicio “abulenses”. Actualmente existen varias ciudades y poblaciones que comparten un gentilicio común, podemos citar a título de ejemplo: Huesca, Huéscar (Granada) y Adahuesca (Huesca), cuyos habitantes se denominan comúnmente “oscenses”. También sucede con los procedentes de Galilea (La Rioja) y Pozo Estrecho (Murcia), que se denominan igualmente “galileos”. Por razones anteriormente aludidas, el gentilicio “abulense” aparece actualmente compartido tanto por los naturales de Ávila como por los de Abla (Almería).



http://centrodeestudiosabulenses.blogia.com/2007/120801-el-gentilicio-de-abla-abulenses.php

En Wikipedia vienen otros datos que nos pueden resultar de interés, aunque no es este un medio muy fiable. Este medio confirma el topónimo vettón Obila para la ciudad y añade las formas Abila o Abela para la época romana. Ningún rastro de u.

Por otra parte, en el libro Toponimia de Ávila (Eduardo Tejero Robledo. -- Ávila : Institución Gran Duque de Alba, 1983 253 p.) encontramos más testimonios que pueden ayudar en este tema.


El Mapa de Castorius, geógrafo tardorromano, sitúa ABVLOBRICA al sur del Duero, pero Rodríguez Almeida duda de la asimilación con el ABVLA medieval y el AVELA, Obila y Oliba de los romanos.



En distintos textos episcopales se hace referencia a los obispos abilensis y abelenses, de nuevo la dichosa u sigue sin aparecer.

P. Enríquez Flórez ha interpretado de esta forma que viene a continuación el doble gentilicio de los naturales de Ávila: avileses y abulenses:


Según él, abulenses (atestiguado desde el siglo XII o antes) responde a un error de transcripción de la forma griega Abula (Abila) que, lógicamente, usa la u (ípsilon) para lo que suena i. La lectura incorrecta de esta ípsilon por u en vez de por í originó el pseudocultismo abulense que, iniciado quizás en la cancillería regia o eclesiástica, pervive como gentilicio erudito, emparejado con el más popular y auténtico: Avileses. (España Sagrada, ed. citada, T. XIV, págs. 1 y ss.).





J. Corominas, quizás demasiado taxativamente, escribe: Como la identificación tradicional con un Abula (o Abla u Obila) romana o prerromana está desacreditada (?) hay una razón de sobra para sospechar que Avila sea el gótico AWILÔ (o el masculino AWILA, muy antiguo y bastante frecuente). (Tópica Hespérica, I, págs. 58-59). Y continúa el lingüista catalán: Como indiqué en Homenaje a Dámaso Alonso (405-406), ningún topónimo español con i postónica interna puede ser muy antiguo: cuando más, puede venir de la época visigótica; tanto Avila como Epila (que Polorny sospechó fuesen sorotápticos (= precelta o paracelta), deben ser, por consiguiente, nombres de personas germánicos. (Tópica Hespérica, II, p. 271).



Y después añade:




Pero la identificación tradicional barrida drásticamente por J. Corominas no está tan desprestigiada y es obvio mantener su continuidad.


Así que mejor dejar las cosas como están, no revolver el tema, y dejar a nuestra ultraconservadora ciudad intacta no vaya a ser que nos manden a la hoguera por herejes.

24/7/08

Los peatones avileños*

Los abulenses tenemos una forma muy particular de cruzar las calles, única en el mundo. Debería figurar en las guías turísticas como deporte de riesgo. Al igual que en Pamplona los corredores se juegan el tipo delante de los toros, aquí nos jugamos el tipo cruzando la calzada. Los accidentes son frecuentes y más de uno se deja la vida en esta peculiar forma de vida. Como tampoco soy ajeno a este hecho tan nuestro, intentaré comentar mis experiencias desde ambos lados de la barrera calzada.

Como viandante.
Nunca me había fijado en cómo cruzaba la calle hasta que lo comenté con mis primos, que no son de Ávila. El detonante fue que un día que íbamos juntos nos disponíamos a cruzar un paso de peatones. Ellos pararon en seco, yo crucé. Total, el coche venía a más de 50 metros, ni siquiera tuvo que frenar. Bueno sí, frenó y paró para que los muy cagones cruzaran. Entonces comenzamos una interesante conversación. Me comentaron que donde viven ellos cruzar un paso con tanta tranquilidad era una temeridad, que tenían que esperar a que ningún vehículo se divisara en el horizonte para poder cruzar con total seguridad. La verdad es que en nuestra ciudad tenemos mucha suerte. Los coches paran en los pasos de peatones.

Escribir esta entrada se me ocurrió a partir de una noticia del atropello de dos abueletes en la Avenida Juan Carlos I acaecido a día de ayer. Lo curioso es que cruzaban por medio de la calzada, no por el paso de peatones. Seguro que ni siquiera miraron.

Como conductor.
Hay que tener mil ojos con los ancianos. Ya cuando me estaba sacando el carné de conducir los temía. Tienen la mala costumbre, aunque muy propagada y generalizada, de pararse frente al paso de peatones, esperar a que venga un coche, y optar por dos opciones: 1. Se tiran, sorprendiéndote y haciendo dar un frenazo. En caso contrario, que no te des cuenta, ya te los has llevado por delante. 2. Hacen amago de pasar, haciéndote frenar, pero luego se quedan en el sitio y te mandan pasar. Dos formas de joder al personal. Y si no paras prepárate para recibir sus improperios garrota al viento. Eso siempre y cuando no estén cruzando por donde les da la gana, sin mirar y en diagonal.

Claro, luego dicen que los conductores van como locos y el ayuntamiento les da la razón, algo totalmente comprensible, son su mayor fuente de votos para alimentar en caciquismo. Dentro de esta complicidad ayuntamiento-tercera edad no se les ocurre otra cosa a nuestros gobernantes que plantar cientos de pasos elevados. Algunos de ellos tienen tal vertiginosidad que te preocupas más de la parábola que va a describir tu vehículo al ascender por ellos que de los posibles peatones que lo estén cruzando en ese momento.




*Despues de lo expuesto ya habréis comprendido el porqué los peatones no son abulenses, sino avileños, como las vacas.

27/5/08

¿Tienes un terreno con pinos? Te lo compro.

Después de los últimos casos de apariciones de urbanizaciones en lugares controvertidos de distintos puntos de la provincia de Ávila, trataré de buscar unas razones para explicar este curioso fenómeno. Aquí están mis conclusiones:

1. Los ayuntamientos no tienen un puto duro.

En la provincia de Ávila tenemos una estructura municipal muy fragmentada, donde la mayoría de los municipios no llegan ni a los 500 habitantes y tienen una superficie municipal considerable. Esto repercute en grandes gastos en infraestructuras que tienen que ser financiadas por los ayuntamientos. Estos ayuntamientos están compuestos en gran parte por personas jubiladas, que no ejercen ningún trabajo, no desarrollan ninguna industria y, por tanto, apenas pueden contribuir a las arcas públicas. Si a todo esto le sumamos todos los antiguos pobladores y demás veraneantes que se acercan en época estival, puentes y algún fin de semana nos encontramos temporalmente con pueblos que quintuplican su población. ¿Cómo se financian todos los servicios que necesitan estos visitantes? Con las cuatro perras que tengan las arcas municipales. ¿Cómo se consiguen llenar las arcas? Quien puede monta parques eólicos (véase la Sierra de Ávila), quien no te monta urbanizaciones, legales o ilegales, pero la misión es llenar las arcas para poder hacer frente a las necesidades del municipio.

2. La cercanía de Madrid.

Hay ciertas zonas de la provincia que están influenciadas muy directamente por la cercanía de Madrid. A saber, todo el eje de la A-6 (véase proyectos urbanísticos en Maello, Villanueva de Gómez…), toda la zona Este (Las Navas, Cebreros…) y todo el valle del Tiétar. En el primer caso importa la cercanía de una gran vía de comunicación, en los otros dos un espacio natural atractivo por su riqueza natural.
No veo preocupante el interés por transformar todas estas zonas, pero sí me inquieta que no haya ningún control y los grandes empresarios (de fuera casi todos por cierto) actúen con completa impunidad y a su antojo. Y si os fijáis bien, todas las zonas donde hay proyectos se sitúan en espacios naturales privilegiados. La construcción es una actividad muy a corto plazo. Por esta razón los constructores no se preocupan en forestar una zona donde poder construir ofreciendo un ambiente ideal, simplemente compran el bosque y arrasan con todo lo necesario para poder construir las viviendas unifamiliares.

3. La permeabilidad de las leyes.

La justicia va muy lenta, eso ya lo sabemos todos. Pero lo que no se puede permitir es que cuando las autoridades competentes se decidan a hacer algo al respecto de la invasión de espacios naturales protegidos, las empresas tengan ya los viales hechos, la luz metida y medio pinar arrasado. ¿Les van a negar construir ahí cuando el daño ya está hecho? Si por el simple hecho de asfaltar un mísero metro cuadrado sin haber resolución del conflicto se les metiese una buena multa y los responsables (no los trabajadores) pasaran una buena temporada a la sombra no se producirían estas aberraciones hacia el medio ambiente. Y si a la justicia incompetente le sumamos un gobierno regional que apoya todos estos proyectos ya tenemos el lío montado.