16/6/11

Quien se mueve no sale en la foto... ¿y si es la foto la que se mueve?

Prometo que no es una nueva acción de mi cruzada contra el mal periodismo. Hoy me he levantado de buenas y lo que quiero lanzar es una llamada de atención, más que una dura crítica. Pero... ¿a qué noticia pertenece la foto de la captura?


El Mundo digital, edición de Castilla y León, jueves 16 de Junio de 2011.

Evidentemente, es a la de debajo. Supongo que la intención es resaltar la noticia que no lleva fotografía, a modo de compensación, utilizando caracteres de un mayor tamaño. El problema está en que la percepción a simple vista del lector incauto que echa una ojeada sin fijarse en los detalles puede ser muy distinta a la intención del editor.

Quien tenga por costumbre leer periódicos en papel asocia rápidamente a una noticia con un formato casi inamovible. Arriba del todo el titular, un poco más abajo un breve resumen, luego la fotografía y el texto de la noticia. Sin embargo, en las ediciones digitales la fotografía de la noticia es más manipulable y no siempre tiene un lugar fijo.

La finísima línea que trata de separar ambas noticias apenas ayuda a su distinción. Por lo que más de uno, entre los que me incluyo, habrá pensado: "míralos, cazados in fraganti con sus batas puestas mientras manipulaban la droga" "¡Y encima sonriendo a la cámara!". Con otra noticia, como la que han puesto entre medias mientras escribo esto, no se produce tal confusión.

Así que, como dije antes, no pretendo descargar mi ira hacia las malas artes informativas, tan sólo quiero tener claro la próxima vez que quienes dedican su vida a crear drogas para curar no puedan ser identificados con aquéllos que las crean para matar.

6/5/11

De cómo el fanatismo desprestigia el periodismo

Reconozco que no debería perder mi valioso tiempo con un asunto tan mundano como el fútbol, pero soy una mente débil que se deja llevar por la masa y me he tragado los cuatro clásicos tan cacareados en los medios. También influye en ello que sea forofo del Barça, o quizá mi animadversión a todo lo que venga del Real Madrid. Situación la cual no me impide reconocer que el arbitraje fue favorable para los culés, al menos en el segundo partido, si bien esas decisiones no creo que condicionaran especialmente el resultado final.

Pero no he venido hoy aquí para hablar de árbitros ni de futbolistas, sino de gente mucho más poderosa y que, por tanto, debería tener una mayor formación ética y cultural a la hora de desempeñar su trabajo, y si la tienen, que no lo dudo, al menos demostrarlo: los periodistas. En los medios deportivos habrá grandes profesionales pero mientras los cabecillas sean gente como el hooligan Roncero y el terror de los mendigos Lama todo el trabajo serio se va por la borda. En este caso solo hablaré de la prensa de Madrid que es la que sigo esporádicamente, pero me consta que acaece tres cuartos de lo mismo en la de la ciudad condal. Y me ciño a los periodistas porque a los jugadores se les ha de juzgar por las meteduras de pata en el campo, no en las ruedas de prensa. Es compatible ser bocachancla y buen lateral a la vez. Pero comportarse como un ser irracional sin atender a la ética de tu profesión ya es más discutible. Y en estos días de fervor futbolístico ha habido varios ejemplos.

Lo que nos reímos hace unos meses cuando Laporta hablaba de la “caverna mediática españolista”. Pues el tiempo le ha dado la razón. Todo empezó con las acusaciones a Piqué de haber dicho unas palabras que más tarde desmintió. Yo si tengo que creer a alguien, lo hago al jugador, que siempre se ha dejado los cuernos jugando con la selección y ahora vienen estos fanáticos a malmeter. Luego llegó la final de Copa y la ocurrencia del diario Marca de alentar al aficionado madridista a llevar una rojigualda. Claro, como jugaban contra un equipo extranjero… lo curioso es que todos aquellos que portaban tal enseña consideran a Cataluña parte de su tierra. Parece como si los que no pensamos que los catalanes formen parte de nuestra nación fuésemos los que más respeto les mostramos.

Y la apoteosis final viene con la eliminación de su equipo del alma de la Champions League. Ahí aparcaron definitivamente todo el razonamiento que pudieran almacenar y se entregaron de lleno a decir burradas. Pero como en este país el que hace gala de su ignorancia en público es vitoreado, se cubrieron de gloria. La afición del Real Madrid, que siempre ha sido ejemplar, amante del buen fútbol, está totalmente obnubilada con el “aquí y ahora” de sus medios, su presidente y su técnico. Lejos queda la Quinta del Buitre, incluso dejaron atrás la fascinación por la laboriosidad de Raúl. Se quejan de ser apestados para la UEFA frente a otros clubs con políticas distintas a la vez que adoran a ritmo de Rigoletto a un señor que se atreve a despotricar contra Unicef. Y la prensa encantada, más vende.

Ahora resulta que para la prensa madridista después de anular un gol por una falta involuntaria en el Nou Camp se ponen a bailar una sardana. Vayamos por partes.

1. Algo que se anula es porque pierde validez, se suspende. Luego si el árbitro pitó antes, todo lo que viene inmediatamente después no es que se anule, es que no existe.

2. ¿Una falta involuntaria? Me dan un pelotazo en la mano dentro del área y corto la trayectoria del balón, ¿acaso no me pitan penalti?

3. Alguno no sabe que el catalán, al igual que el castellano, deriva del latín y cuando se une un sustantivo y un adjetivo la formación es similar. Pero queda más exótico decir nuevo campo que campo nuevo.

4. Dar vueltas en corro abrazándose al cuello del compañero es bailar una sardana, toma ya. Y cuando se tiran unos encima de otros para celebrar un gol hacen un castell.

En fin, que la fuerza de la masa es tan fuerte que continúo siguiendo el fútbol, ese “deporte” en el que el rey es el que mejor simula, más tiempo pierde descaradamente y con mayor fuerza golpea al contrario con intención de causar daño. Simultáneamente se ha estado jugando otra “champions”, la Heineken Cup de rugby, pero esos no tienen ni idea de lo que es deporte, ¿qué es eso de respetar las normas a rajatabla, sangrar como cochinos y no renegar y reunirse los equipos contrarios a comer y beber una vez terminado el partido? Habrase visto.

29/3/11

Doble y nada

Ya conocíamos la regla del 30

Condiciones ideales para que se propague un incendio forestal:

- Temperatura superior a 30ºC

- Humedad del aire inferior al 30%

- Viento superior a 30km/h

Ahora, doblamos la apuesta. Os presento la del 60

Condiciones ideales para que desaparezca un pueblo:

- Población inferior a 60 habitantes

- Tercera edad superior al 60%

- Distancia a la capital provincial superior a 60km



En ambas situaciones todo queda arrasado y en caso de que acabe regenerándose, no volverá a ser igual.

10/2/11

El prestigio social de las leyes

Toda sociedad necesita unas normas básicas con las que los individuos puedan regirse para hacer más amena la convivencia mutua. Estos fundamentos, que en la mayoría de los casos los tenemos por escrito, no siempre cuentan con el respaldo unánime de la mayoría de la población. Sin embargo, mal que bien todos acabamos cumpliendo con lo establecido.

Eso ha ocurrido recientemente con la Ley Antitabaco, donde los fumadores sacrifican su vicio o salen al rellano del bar compensando las penurias climáticas y las miradas de desaprobación del censor con el placer de sentir los tóxicos componentes del cigarro aterrizando en sus pulmones. Todo ello por hacer de licorerías y discotecas unos espacios más sanos. Han demostrado con creces que están a la altura de las circunstancias, dando ejemplo de civismo y respeto por lo desarrollado por los legisladores.

Otra cosa es lo que nos cuentan los periódicos. Solo salen noticias de aquél que se niega a cumplir la ley, el que se larga sin pagar o el que despotrica públicamente. Amarillismo puro y duro. Pero para desgracia de aquéllos que quieren demonizar al colectivo de fumadores tan solo son casos aislados que no representan más que a sí mismos.

Pero el meollo de la cuestión no va de fumadores, sino de conductores. Ni siquiera se trata de una ley de reciente creación. Las normas de tráfico llevan utilizándose desde el principio del uso de los vehículos a motor. Nadie en su sano juicio conduce por la izquierda por carreteras españolas. Por la noche encendemos las luces. Respetamos los semáforos en rojo. Entonces, ¿por qué nos cuesta tanto acatar las limitaciones de velocidad?

Todos tenemos algún amigote/familiar/conocido al que le gusta jactarse de haber puesto su “buga” a más de 200km/h. Y no pasa nada, nadie se escandaliza y muchos hasta les ríen la gracia, especialmente si además había tomado alguna copa de más para rematar la faena. Incluso podemos comprobar cómo yendo por una autovía a la velocidad máxima permitida cuando adelantas a un camión ya te han pasado como una exhalación 10 ó 12 vehículos. Claro, luego los malos son los picoletos que te ponen multa y te quitan puntos.

Las excusas tienen el mismo fundamento que los que infringen la ley, ninguno. “Es que los coches se hacen con potencia para duplicar la velocidad permitida en las vías y son muy seguros”. Aún no he oído a ningún fumador decir “es que si me pongo en una esquina el humo no llega a los demás”. Pues sí que llega, a alta velocidad se presenta cualquier imprevisto y te has matado tú, el que adelantabas y al que venía de frente tienen que sacarlo de entre el amasijo hierros con una espátula.

Por no hablar de los radares “solo para recaudar”. Es muy sencillo, si no superas la velocidad permitida no hay foto. Ahora los conductores temerarios están de uñas con los nuevos radares de tramo. Antes podían detectar los controles puntuales, aflojaban la marcha durante unos cientos de metros y otra vez a volar. Pero con este nuevo sistema se les acaba el chollo y al parecer esto levanta ampollas en no poca gente que se sentía segura con el sistema de burlar los radares.

Y es que cuando las normas no cuajan en la conciencia colectiva es muy difícil que los malos hábitos de enmienden. Ya pueden freírnos a multas y agasajarnos a la hora de la comida con duras imágenes de accidentes reales, que nos va a dar lo mismo. Solo cambiará cuando el héroe que se juega su vida y la de los demás en la carretera se convierta en villano a los ojos de todos. Quizá estemos más cerca de esta situación cuando las noticias de incívicos conductores copen los diarios, aunque en vez de ser una pequeña excepción, como la de los fumadores rebeldes, representen a una proporción mayor de conductores.

26/1/11

Carrera de orientación

Y la carrera seguía avanzando. El exhausto Jacob ya no estaba al mando del equipo. Necesitaba un relevo. Entonces fue cuando Andrew se hizo con las riendas, colgándose la mochila al hombro. Consiguió que el equipo volviera a estar cohesionado y dispuesto a avanzar. De repente, avistaron un atajo por donde poder ir recortando puestos a los otros equipos que llevaban mucho más camino andado. Los espontáneos advertían que aunque el camino fuera más corto estaba lleno de incomodidades y que cuando llovía se convertía en un barrizal impracticable. Pero esas voces pasaron inadvertidas entre otras muchas que jaleaban ese avance por terrenos desconocidos. Andrew acabó cansando a los demás con sus batallitas, por las que nadie mostró interés.

Entonces, los espontáneos se hicieron multitud y pensaron que debía ser sustituido por William, el cual decidió que habían de seguir por ese camino, haciendo caso omiso a los espontáneos que aún quedaban y formando su propio grupo. De repente, grandes nubarrones se alzaron sobre sus cabezas y comenzó a llover como nunca habían visto. Los charcos no tardaron en aflorar. Se detuvieron en una zona del camino donde tenían la visión de una vaguada en una gran recta, anegada por el desbordamiento de un arroyo cercano. A pesar del feo panorama que se presentaba, William decidió que había que seguir adelante y, jaleado por su grupo siguió sin escuchar a los pocos espontáneos, los cuales estaban mermados y apenas tenían voz. Los que sí estaban cobrando fuerza eran los del grupo de Michael, que querían que éste se colgara la mochila al hombro y sustituyera al desorientado William.

En el punto más bajo de la vaguada, con el agua al cuello, William no sabía qué hacer. Michael y todo su grupo, desde lo alto del camino, exigían que William entregara la mochila para guiar al equipo. La multitud se mostraba confundida, porque la propuesta de Michael era seguir por el mismo atolladero que había atrapado a William. Mientras tanto, veían cómo otros equipos seguían avanzando, no sin problemas, por un terreno más firme al que la tormenta había dañado menos. Pero nadie en el equipo se atrevió a volver sobre sus pasos y, aunque retrocediendo un poco, volver al camino principal y alcanzar la meta. Los grupos siguieron haciéndose fuertes y se limitaban a tirarse los trastos unos a otros sin aportar soluciones.

Y en esas estamos...







Elenco de actores:

Jacob ---------------- Felipe González

Andrew ------------- José María Aznar

William ------------- Rodríguez Zapatero

Michael ------------- Mariano Rajoy

Equipos ------------- Estados

Atajo ---------------- burbuja inmobiliaria

Tormenta ----------- crisis

Grupos -------------- masa borreguil

Multitud ------------- ciudadanía

Espontáneos -------- expertos y críticos

24/3/10

Las Hurdes castellanas

“Esta región es una de las más ásperas y salvajes de España. Atravesamos la cadena montañosa en su parte más baja, pero hacia el Este, la montaña se eriza de agudos picos y se halla surcada por valles abruptos. La población es pobre y semisalvaje. En varias localidades, estas pobres gentes, a falta de casas o chozas, viven en unas especies de madrigueras excavadas en el suelo, semejantes a las guaridas de animales salvajes. Los hombres son grandes, secos, de un carácter enérgico. Poseen rasgos famélicos y duros, la mirada desafiante y huraña. La mayor parte del tiempo no visten otra cosa que pieles de cabras.”


Quien haya visto el famoso documental de Buñuel “Las Hurdes. Tierra sin pan” rápido asociará el párrafo anterior a esta comarca norextremeña. Pues yerra. Más adelante se desvelará la verdadera identidad de la zona descrita, pero antes me detendré un poco en Las Hurdes de Buñuel. El trabajo se puede consultar en Youtube donde vienen enlazados 3 videos con el documental completo. Merece la pena verlo. A tenor de los comentarios vertidos se ve una facción muy a favor de la obra y otra muy en contra. No creo que haya que llevarlo a tales extremos, si bien comentaré unos pocos aspectos que me llaman la atención.

El trabajo realizado supone una denuncia de la situación de esta comarca. Posteriormente se ha ido estigmatizando a los hurdanos de atrasados y primitivos, sin darse cuenta que la gran mayoría del medio rural en esa época seguramente fuera así. Sé que no es correcto comparar esta situación con lo que te hayan contado o incluso con lo que has vivido, pero muchos de los aspectos de la vida cotidiana por los que se escandalizó Buñuel los he visto yo mismo, que soy de los años ochenta. Me parece una incongruencia que critique que jinetes arranquen las cabezas de los gallos cuando no duda en abatir una cabra para ver cómo se despeña. Lo de los gallos no lo he visto, pero mi abuelo me lo ha contado, tradición que se ha reciclado en los últimos años hacia una inofensiva recogida de anillas. Tirar una cabra por un terraplén, no creo que sea mucho más civilizado que arrancar la cabeza a un gallo, ya se ha censurado bastante que lo hicieran en otros lares por un campanario. Como se enteren los de Igualdad Animal, censuran el documental al más puro estilo inquisitorial.

La denuncia que quiere hacer patente el documental acaba idealizando otros espacios donde realmente dudo que se viviera mucho mejor que allí. Se queja Buñuel que el agua que se utiliza en Las Hurdes es la que baja por un riachuelo sucio. Muy adelantado a sus tiempos estaba este señor, en mi pueblo recuerdan que cuando yo nací fue cuando pusieron agua corriente en las casas. Dudo mucho que en los años 30 hubiera muchas medidas de saneamiento, ni en las grandes ciudades. Indica que los ricos tenían algún animal, los pobre ni eso. Alude a los utensilios “escasos y primitivos”. Nos pueden sorprender todas esas disertaciones, pues todo esto lo hemos conocido bien cerca del siglo XXI. Supongo que diría todas estas cosas comparadas con la Francia que él conocía. Desconozco los avances que se hubieran dado en la II República de no haberse producido el golpe militar. Lo que está claro es que la dictadura supuso un mayor atraso al que ya arrastrábamos respecto a otros países europeos.

Desvelemos ya el misterio. El párrafo anteriormente señalado, va detrás de este otro:

“Tras abandonar El Escorial, nos dirigimos hacia la sierra de Guadarrama. Esta parte del camino es muy pintoresca. Las montañas están cubiertas de pinos, arces y encinas. Comenzamos a ascender, y pronto un vasto horizonte se extiende ante nosotros; la vista se sumerge en profundos valles y al fondo se divisan las cumbres nevadas de la Sierra.”

POITOU, Eugène, Voyage en Espagne, Tours, 1869


Sorpresa. Es la Sierra Sur de Madrid. Las estribaciones meridionales de la Sierra de Guadarrama. Nadie que haya cogido el tren de Madrid hacia Ávila hace poco tiempo podría haberlo imaginado. Esa zona montañosa donde surgen chalets cual hongos, rodeada de frondosos bosques que se adentran en profundos valles. Valdemaqueda, Robledo de Chavela, Zarzalejo. Tan cerca de El Escorial. Es notoria la proximidad de este Real Sitio, lugar de veraneo de reyes y nobles, a estos valles carpetanos donde Poitou describe la miseria de la gente a mediados del s. XIX. Grandes diferencias sociales que no han desaparecido, la clase obrera sigue viviendo hacinada en bloques de pisos mientras la aristocracia busca exclusivas urbanizaciones con seguridad privada y amplios espacios verdes alrededor.


También resulta notoria la diferencia entre las montañas cercanas a las grandes aglomeraciones, donde la principal actividad está relacionada con el ocio y el turismo, y las de zonas más alejadas, donde las actividades primarias tienen un peso mayor y el turismo que recibe está más relacionado con antiguos pobladores de esas aldeas que se dejan ver por su tierra unos pocos días al año. Como hemos podido ver, ambos casos tienen un origen común, como áreas de montaña con sus actividades asociadas y la dureza a la que el agreste campo somete a sus gentes. Las diferencias se han ido forjando gracias a una serie de factores como la proximidad a un gran núcleo de población o las comunicaciones.

29/1/10

Sobre la nuclear y sus residuos

No soy físico nuclear. Tampoco un ecologista documentado. Por tanto, no tengo una respuesta seria y concienzudamente razonada ante el debate de nucleares sí o nucleares no. Y es algo que hecho en falta en todo este pifostio que se está montando en torno al tema. Que hable gente que realmente entienda del tema. Ayer me quedé hasta tarde viendo la televisión. No acostumbro a hacerlo, pues apenas hay una programación cultural que suscite mi interés. Pero me picaba la curiosidad de conocer algo la vida de Suárez, el único abulense que ha hecho algo decente por su tierra, instalar la Escuela de Policía, por desgracia la única “industria” con pinta de permanecer que tenemos. Terminado esto, vi que en 59segundos iban a hablar de la energía nuclear. Al fin, pensé, un poco de información veraz. Cual fue mi sorpresa, cuando veo que en la mesa de debate no había más que charlatanes, políticos del PPSOE y periodistas. Total, que me fui a la cama pocos minutos después de empezado el circo. Nada me iba a perder.

Si algo hay claro en este asunto, es que la energía nuclear es necesaria. Al menos para el ritmo de vida que llevan las economías occidentales. El problema es que nadie quiere ni centrales ni residuos cerca de casa. O quizá sí. La desesperación a la que pueden llegar muchos pequeños municipios castellanos es tal, que sus alcaldes contemplan la posibilidad de que se instalen allí, para ver si se pueden realizar inversiones y salvar la comarca. Pero el apego al sillón consistorial es más fuerte, por eso lo dejan en manos de sus ciudadanos, a sabiendas que de entrada optarán por el NO. Que aunque sea a pequeña escala, da muestras de una sociedad viva en los pueblos. Nada comparable con la oposición de la sociedad vasca a la instalación de la central nuclear de Lemóniz, pero por algo se empieza. Por suerte, el Gobierno hace gala una vez más de improvisación y nula planificación. Si esta propuesta se hace dentro de 20 años, cuando seguramente no quede nadie, doy por seguro que nos íbamos a chupar toda la mierda que nos echaran. Menos mal que no sobran cabezas pensantes entre sus filas.

Y para cabeza pensante, la del ministro Sebastián, poniendo a parir a catalanes y castellanos por oponerse a albergar los residuos. Algo cómico, dice que Castilla-La Mancha recibe una millonada por las inversiones en instalaciones de energías renovables. ¿Quién se beneficia de la energía producida? ¿Quién controla esas instalaciones? Seguro que si hubiera salido alguno de los municipios candidatos segovianos les culpaba de los millones invertidos en la Línea de Alta Velocidad para unir Madrid y Valladolid. Por favor, con lo que ha contribuido el Estado a hipotecar a la provincia y desarticular el territorio con la vía y luego no son capaces de albergar un cementerio nuclear de nada… qué poco solidarios.

La probabilidad de un accidente es escasa. Incluso es más fácil que ocurra durante el transporte de los residuos que en la fase de almacenamiento. Pero está ahí, latente. Y en este sentido cobra gran importancia el lenguaje utilizado. Para los opositores a este tipo de instalación sería más correcta la denominación oficial, que es Almacén Temporal Centralizado (ATC), antes que cementerio nuclear, porque el muerto no es tal, y si resucita no sería un milagro sino una gran putada. Es bastante improbable que se repita lo de Chernobyl con los avances desarrollados en materia de seguridad. Pero tampoco se preveía la ruptura de la presa de He Nan en China que acabó con la vida de 230.000 personas. La ingeniería hace maravillas, pero el riesgo nunca es nulo. Eso desde el factor técnico. Hablando del factor humano, las zonas donde se ha ubicado la industria nuclear no destacan precisamente por su gran desarrollo a partir del momento de su instalación. De hecho, nadie toma a las zonas de Almaraz, Garoña o Trillo entre otras, como ejemplo de desarrollo comarcal. Muchos millones en papel que luego no se traducen en el desarrollo del territorio.

Mientras, nos hemos olvidado del cambio climático. Ya nadie critica esa fuente de energía cara, escasa y terriblemente contaminante como es el petróleo. Ni el impacto ambiental causado por las minas de carbón. Ni las emisiones de las centrales térmicas. Las renovables se venden como la panacea aún sabiendo el corto periodo de vida de las instalaciones y la ingente cantidad residuos que también generan, por no hablar del impacto visual y ecológico que producen. La opinión pública se rige por modas. Hoy opinamos sobre las nucleares, mañana quién sabe. Será uno de tantos temas recurrentes para el periodismo como la gripe A o los diversos terremotos, tsunamis y otros fenómenos naturales. De hecho, los medios de comunicación, a expensas de los poderes políticos, ya van desviando el molesto asunto y se centran en el más recurrente de todos, Batasuna. Parece mentira que quitar el voto a miles de personas pueda dar millones de ellos a dos o tres partidos.

23/1/10

La 'fusión' de Caja de Ávila

La palabra caja es una de las más sencillas de nuestro idioma y de más fácil identificación. A cualquiera que preguntes podrá responder que sirve para meter cosas dentro y tenerlas guardadas. Pues para eso tan simple es para lo que sirven las pequeñas cajas de ahorro, para meter líderes políticos dentro y tenerlos a buen recaudo. Y cuanto más pequeña es esa caja más control político se ejercerá y mayor control tendrán. De ahí las grandes reticencias a fusionarse con otras entidades.

La palabra caja procede del latín ‘capsa’, que, a su vez, nos sugiere otra palabra: ‘cápsula’. Aquí es donde viven los políticos bajo cuyo control están las cajas de ahorros, en una cápsula cerrada herméticamente donde son inmunes a las necesidades reales de la población a la que en teoría representan.

No seré de los pongan el grito en el cielo cuando Caja de Ávila desaparezca, se fusione con quien se fusione. Me es indiferente. ¿Qué me da esta caja que no lo haga otra de fuera? ¿Tengo mejores condiciones crediticias por vivir en la ciudad donde tiene su sede? Tienen un teatro muy bonito, pero cuando hay alguna actuación que me interesa y voy a por las entradas resulta que casi todas están ya adjudicadas. Está casi mejor el teatro de Caja Duero. Y la propaganda de la ‘obra social’… menudo disparate. Un libraco que te meten cada año con un montón de gilipolleces que nada aportan a la sociedad.

He dicho que me da igual con quien se fusione. En parte miento. Tengo mis preferencias. Lo suyo sería que se integrara en Caja Madrid, recordemos que hay más abulenses viviendo en Madrid que en toda nuestra provincia. Y más si contamos los que además trabajan allí viviendo aquí, unos valientes con las lamentables infraestructuras con que contamos. Aunque total, si se decide que nos controlen desde León, Mallorca o Salt Lake City tampoco me va a importar mucho. Hay cajas que siempre montan alguna exposición interesante aquí, aunque tenga la sede social lejos. No creo que la pérdida sea muy significativa.

Se han vertido al respecto opiniones de lo más variadas. Aquí recojo algunas que me han parecido de especial interés.

Desde mi punto de vista, ésta es de las más realistas, independientemente de las connotaciones políticas que pueda tener una supuesta integración en Caja Madrid:
Sería muy buena opción que Caja de Avila se integrara en Caja Madrid. Nos iría
mucho mejor a los abulenses, y tendríamos más posibilidades de salir en el
olvido al que estamos sometidos en la actualidad por parte de los gobiernos
central y autonómico.

Luego están los utópicos.

Lo más importante es que sea la operación que sea, la sede social sea en Ávila


Y las contestaciones más lógicas, siempre hay alguien que hace caer del guindo al más idealista:

¿Caja de Avila, fusionarse con Caja Madrid?, hombre ya vale de ingenuidades, la
fusion por logica suele ser entre iguales, cuando es con un gigante mas bien
suele ser una absorcion

Si Caja de Ávila se vende a Caja Madrid, no creo que esta cambie su identidad,
por lo que no sería una fusión sino una depredación


Que, al fin y al cabo, sea con la caja que sea (Madrid, Cívica o la de los mil nombres), Ávila no va a contar nada.

Luego están los que van de entendidos en historia y resulta que no tienen mucha idea, seguro que estudiaron con la Logse.

Aquí algunos se deben creer manchegos.Avila por su situación,tiene relación con
otras zonas,pero claramente siempre formó parte de Castilla y León.Parece que la
cultura es escasa en algunos


Ya había oido yo rumores de esta operación en la que Caja Madrid absorbía a Caja
Avila y a Caja Segovia.Vamos,que las decisiones sobre Avila se tomarán en
Madrid.Es preferible cien veces que Caja Avila y Caja Segovia se integren con
otras cajas castellanas


Que no hace falta ser muy ducho en historia para saber que Madrid tiene tanto de manchega como de no castellana. ¿O es que Madrid es menos castellana que Valladolid o Burgos? Lo que hay que leer…

No podían faltar los amigos centralistas, que por lo que se ve nos conocen más bien poco. Éstos que se creen que todo el campo es trigo. Pues no, en el monte también hay orégano, pero debe ser que ellos no gastan de eso:

De todas formas aquí algo no cuadra. No te fusionas con las de Castilla y León y
te fusionas con la de Madrid????? Raro raro raro.

lo que tenían que hacer es fusionarse con Caja Duero y Caja España y que de una
vez por todas formemos una gran Caja de CyL

Si Caja Avila se fusiona con Caja Madrid, automáticamente dejo de ser cliente de
Caja Avila. ¿Por qué no se fusiona con otras cajas de Castilla y León?
La última es antológica. El cliente que se borra. ¿Alguna caja que se ha integrado en otras no ha tenido ya este clásico comentario? Siempre se dice, pero dudo que sea algo mayoritario, ni tan siquiera colectivo. Te irás a la caja que mejores condiciones te ofrezca, independientemente de dónde tenga la sede.
Y claro. Con las ansias de control que tiene la Junta con ese afán de integrar cajas ‘por cojones’ es normal que surjan voces que renieguen de las relaciones con los vecinos del norte y aboguen por mirar al sur, que por mucho que nos hayan montado una estúpida frontera con Plasencia, Talavera y Madrid, ya pueden poner aduanas para que dejemos de relacionarnos con ellos. En esta parte coincido en fortalecer nexos con nuestros vecinos del sur, pero también me preocupa que se de la espalda a los del norte. Puede resultar peligroso, pero se lo están ganando a pulso. Aunque bueno, ya se encarga la Junta de arrastrarnos hacia allá, aunque en nada salgamos beneficiados:

Caja de Ávila y Caja Segovia debieran ser una única caja porque son cajas y
provincias muy parecidas y es lógico que miren más a Madrid porque son dos
provincias con más vínculos que con Madrid que con Valladolid


pero de que identidad hablan algunos,¿que tenemos que ver con Burgos o con
Leon,pues quizas más con Toledo o con Caceres,falta le hace a Caja de Avila
dejar de ser lo que no gusta a mucha gente y que son otras cajas grandes,la obra
social está más garantizada, otra cosa es los puestos en el consejo pero eso es
natural por el peso de la nueva caja,ademas de oportunidades a los
trabajadores

Las tonterías que escribe la gente... nuestra caja, la caja de la región... la
Caja de Ávila es una institución con unos objetivos concretos, acercar el
crédito a la población y hacerse cargo de su obra social, y mientras la cumpla o
la mejore da igual como se llame, quien la dirija y desde donde... o a alguien
le parece mal que la Caixa se gaste 6 millones de euros en Ávila en 2009? Aunque
lo decidan en Barcelona... Ojala, no sólo Caja Madrid absorviera Caja Avila,
sino la comunidad de Madrid hiciera lo propio con la provincia... No entiendo
como alguien de Ávila se puede sentir más identificado con Burgos, León o
Valladolid que con Madrid




Para concluir me gustaría hacer una pequeña reflexión. Con tanta fusión acabarán existiendo apenas 6 ó 7 cajas en todo el país. En principio puede ser beneficioso, pues al ser más fuertes estarán en disposición de ofrecer mejores condiciones a sus clientes. Pero a largo plazo me hago la pregunta de si no montarán un oligopolio que les haga tener mayores beneficios a costa del pequeño ahorrador al que sometan a condiciones parecidas a las de ahora con las pequeñas cajas de ahorro.

6/12/09

Usar y tirar




Hoy ha llegado a mis manos el catálogo de juguetes de una conocida cadena de tiendas. Este año, debe ser por la maldita crisis, tan solo tiene un tamaño similar a la guía telefónica. Que piensa uno, si la economía estuviera boyante lo tendrían que mandar por fascículos cual enciclopedia.

Los animalitos que cuelgan de los parques de los bebés, así como los de los libros educativos, tienen por norma haber salido de la sabana africana. Claro, luego ven una vaca según pasan con el coche y dicen a su padre que qué impala más raro o por qué la abuela llama “pitas” a los marabús.

El producto estrella son los osos que hablan si les aprietas una mano, una oreja o la barriga. Que al principio resultan graciosos pero, a medida que pierde vida la pila, empiezan a emitir unos sonidos guturales que ya verás la gracia que les va a hacer a los críos. Aún recuerdo un pato que tenía que, ya casi sin batería, se atascaba y no había dios que lo callara.

Por no hablar de las marcas de moda. ¿Quién no tiene ya un odio irreparable hacia el repelente Hello Kitty? Y las consolas, ay las consolas. Que gran invento para que los hijos no den el coñazo, aunque se tiren horas y horas pegados a la pantalla. Como mucho se salva la Wii con la cual, aunque los orondos retoños no salgan de casa, al menos se mueven.

En el extremo contrario están esos juegos de cuando eras joven que ¡aún los venden! Por seis eurines tienes un tablero con el parchís por un lado y la oca por otro. Encima con dados de estos que apretando una cápsula se tiran solos. Te hace ilusión recordar tu juventud, cuando no hacía falta recurrir a la electricidad ni a la electrónica para divertirse. Las horas muertas que me he pasado jugando a las chapas, haciendo bailar la peonza o empujando el aro con la guía. Productos baratos, que duran años y que nunca te cansas de utilizarlos. Hoy, los niños están tan saturados con centenares de productos superfluos que ya nada les hace ilusión. Todo es de usar y tirar.