10/7/11

Sudán del Sur, nueva esperanza, viejas amenazas


En días recientes se han estado dando los últimos pasos para la configuración de un nuevo Estado africano, que surge de la escisión de los territorios del sur de Sudán. Nace el Estado número 193 de las Naciones Unidas. Ha sido concebido en hogar humilde: en pleno centro del continente, donde se juntan los países menos desarrollados del mundo; Vivirá rodeado de malvadas hermanastras: sufre los azotes de los rebeldes ugandeses, lo cual no deja de ser una leve molestia comparada con las décadas de conflicto, masacres y guerras civiles con la mayoría árabe del Sudán sahariano; Sufre de personalidad múltiple: ha de lidiar con el reto de mantener la armonía entre no menos de 200 grupos étnicos, creencias y lenguas distintas; Tiene déficit de anticuerpos: le acechan los terribles virus de la alta mortalidad infantil, la mala calidad del agua, los paupérrimos servicios sanitarios y el analfabetismo; Pero el niño parece fuerte y tiene muchas, muchas ganas de vivir.

El personaje de la foto es el flamante presidente de esta nueva nación: Salva Kiir Mayardit. Bien trajeado y con un sombrero de cowboy que más quisieran lucir Robert Mitchum y John Wayne. Veremos si es capaz de emularlos en la defensa de su “Dorado” particular. Por el momento, la elección del inglés como único idioma oficial allana el camino al neocolonialismo de las grandes multinacionales.

Esa “paz y armonía”, junto con la “justicia, la libertad y la prosperidad” que se cantan en su himno, son motivos de gran esperanza, pero aún más de cautela. Los antecedentes en la región hablan de una previsible evolución muy distinta. El modelo de Estado-nación nació en y para Europa y se expandió al resto del mundo con resultados muy dispares. Sin lugar a dudas, donde ha tenido unas consecuencias más nefastas ha sido en el África negra. Con fronteras trazadas con escuadra y cartabón al antojo de los magnates de las grandes potencias europeas fueron separando a tribus que vivían en armonía mientras juntaban a otras con enemigos irreconciliables. Con la proliferación de déspotas que dilapidaban la ayuda al desarrollo en armas compradas a Occidente para masacrar a otras tribus de sus países mientras las viejas potencias coloniales despojaban el territorio de sus valiosos recursos.

A pesar de partir desde los escalones más bajos en cuanto al Índice de Desarrollo Humano, este nuevo país tiene la oportunidad de aprender de todos los errores cometidos en estos más de 50 años de independencia de las naciones africanas y saber afrontarlos. Un país con una superficie mayor que la península Ibérica y con apenas 9 millones de habitantes podría llegar a ser autosuficiente si no cae en las guerras tribales y el neocolonialismo económico. Invirtiendo en educación en vez de en armas, sabiendo gestionar unos recursos hídricos abundantes y mejor repartidos que los de su vecino del norte fomentando la potabilización, no dejando que buitres empresariales campen a sus anchas mermando sus reservas petroleras y las grandes riquezas minerales. No será fácil en un país de grandes contrastes tribales y una pobreza extrema. Habrá que estar vigilantes de su progreso hacia una sociedad libre que da sus primeros pasos hacia la subsistencia de la mayoría aun sin grandes lujos o si por el contrario se convierte en un nuevo nido de corrupción donde unos pocos viven como marajás y la gran mayoría se ahoga en la miseria.

¡Mucho ánimo, Sudán del Sur!

En esta página se pueden encontrar unos mapas muy significativos para entender la situación tan desfavorable de la que parte este nuevo país.

Nace una nueva nación: Sudán del Sur.

16/6/11

Quien se mueve no sale en la foto... ¿y si es la foto la que se mueve?

Prometo que no es una nueva acción de mi cruzada contra el mal periodismo. Hoy me he levantado de buenas y lo que quiero lanzar es una llamada de atención, más que una dura crítica. Pero... ¿a qué noticia pertenece la foto de la captura?


El Mundo digital, edición de Castilla y León, jueves 16 de Junio de 2011.

Evidentemente, es a la de debajo. Supongo que la intención es resaltar la noticia que no lleva fotografía, a modo de compensación, utilizando caracteres de un mayor tamaño. El problema está en que la percepción a simple vista del lector incauto que echa una ojeada sin fijarse en los detalles puede ser muy distinta a la intención del editor.

Quien tenga por costumbre leer periódicos en papel asocia rápidamente a una noticia con un formato casi inamovible. Arriba del todo el titular, un poco más abajo un breve resumen, luego la fotografía y el texto de la noticia. Sin embargo, en las ediciones digitales la fotografía de la noticia es más manipulable y no siempre tiene un lugar fijo.

La finísima línea que trata de separar ambas noticias apenas ayuda a su distinción. Por lo que más de uno, entre los que me incluyo, habrá pensado: "míralos, cazados in fraganti con sus batas puestas mientras manipulaban la droga" "¡Y encima sonriendo a la cámara!". Con otra noticia, como la que han puesto entre medias mientras escribo esto, no se produce tal confusión.

Así que, como dije antes, no pretendo descargar mi ira hacia las malas artes informativas, tan sólo quiero tener claro la próxima vez que quienes dedican su vida a crear drogas para curar no puedan ser identificados con aquéllos que las crean para matar.

6/5/11

De cómo el fanatismo desprestigia el periodismo

Reconozco que no debería perder mi valioso tiempo con un asunto tan mundano como el fútbol, pero soy una mente débil que se deja llevar por la masa y me he tragado los cuatro clásicos tan cacareados en los medios. También influye en ello que sea forofo del Barça, o quizá mi animadversión a todo lo que venga del Real Madrid. Situación la cual no me impide reconocer que el arbitraje fue favorable para los culés, al menos en el segundo partido, si bien esas decisiones no creo que condicionaran especialmente el resultado final.

Pero no he venido hoy aquí para hablar de árbitros ni de futbolistas, sino de gente mucho más poderosa y que, por tanto, debería tener una mayor formación ética y cultural a la hora de desempeñar su trabajo, y si la tienen, que no lo dudo, al menos demostrarlo: los periodistas. En los medios deportivos habrá grandes profesionales pero mientras los cabecillas sean gente como el hooligan Roncero y el terror de los mendigos Lama todo el trabajo serio se va por la borda. En este caso solo hablaré de la prensa de Madrid que es la que sigo esporádicamente, pero me consta que acaece tres cuartos de lo mismo en la de la ciudad condal. Y me ciño a los periodistas porque a los jugadores se les ha de juzgar por las meteduras de pata en el campo, no en las ruedas de prensa. Es compatible ser bocachancla y buen lateral a la vez. Pero comportarse como un ser irracional sin atender a la ética de tu profesión ya es más discutible. Y en estos días de fervor futbolístico ha habido varios ejemplos.

Lo que nos reímos hace unos meses cuando Laporta hablaba de la “caverna mediática españolista”. Pues el tiempo le ha dado la razón. Todo empezó con las acusaciones a Piqué de haber dicho unas palabras que más tarde desmintió. Yo si tengo que creer a alguien, lo hago al jugador, que siempre se ha dejado los cuernos jugando con la selección y ahora vienen estos fanáticos a malmeter. Luego llegó la final de Copa y la ocurrencia del diario Marca de alentar al aficionado madridista a llevar una rojigualda. Claro, como jugaban contra un equipo extranjero… lo curioso es que todos aquellos que portaban tal enseña consideran a Cataluña parte de su tierra. Parece como si los que no pensamos que los catalanes formen parte de nuestra nación fuésemos los que más respeto les mostramos.

Y la apoteosis final viene con la eliminación de su equipo del alma de la Champions League. Ahí aparcaron definitivamente todo el razonamiento que pudieran almacenar y se entregaron de lleno a decir burradas. Pero como en este país el que hace gala de su ignorancia en público es vitoreado, se cubrieron de gloria. La afición del Real Madrid, que siempre ha sido ejemplar, amante del buen fútbol, está totalmente obnubilada con el “aquí y ahora” de sus medios, su presidente y su técnico. Lejos queda la Quinta del Buitre, incluso dejaron atrás la fascinación por la laboriosidad de Raúl. Se quejan de ser apestados para la UEFA frente a otros clubs con políticas distintas a la vez que adoran a ritmo de Rigoletto a un señor que se atreve a despotricar contra Unicef. Y la prensa encantada, más vende.

Ahora resulta que para la prensa madridista después de anular un gol por una falta involuntaria en el Nou Camp se ponen a bailar una sardana. Vayamos por partes.

1. Algo que se anula es porque pierde validez, se suspende. Luego si el árbitro pitó antes, todo lo que viene inmediatamente después no es que se anule, es que no existe.

2. ¿Una falta involuntaria? Me dan un pelotazo en la mano dentro del área y corto la trayectoria del balón, ¿acaso no me pitan penalti?

3. Alguno no sabe que el catalán, al igual que el castellano, deriva del latín y cuando se une un sustantivo y un adjetivo la formación es similar. Pero queda más exótico decir nuevo campo que campo nuevo.

4. Dar vueltas en corro abrazándose al cuello del compañero es bailar una sardana, toma ya. Y cuando se tiran unos encima de otros para celebrar un gol hacen un castell.

En fin, que la fuerza de la masa es tan fuerte que continúo siguiendo el fútbol, ese “deporte” en el que el rey es el que mejor simula, más tiempo pierde descaradamente y con mayor fuerza golpea al contrario con intención de causar daño. Simultáneamente se ha estado jugando otra “champions”, la Heineken Cup de rugby, pero esos no tienen ni idea de lo que es deporte, ¿qué es eso de respetar las normas a rajatabla, sangrar como cochinos y no renegar y reunirse los equipos contrarios a comer y beber una vez terminado el partido? Habrase visto.

29/3/11

Doble y nada

Ya conocíamos la regla del 30

Condiciones ideales para que se propague un incendio forestal:

- Temperatura superior a 30ºC

- Humedad del aire inferior al 30%

- Viento superior a 30km/h

Ahora, doblamos la apuesta. Os presento la del 60

Condiciones ideales para que desaparezca un pueblo:

- Población inferior a 60 habitantes

- Tercera edad superior al 60%

- Distancia a la capital provincial superior a 60km



En ambas situaciones todo queda arrasado y en caso de que acabe regenerándose, no volverá a ser igual.

10/2/11

El prestigio social de las leyes

Toda sociedad necesita unas normas básicas con las que los individuos puedan regirse para hacer más amena la convivencia mutua. Estos fundamentos, que en la mayoría de los casos los tenemos por escrito, no siempre cuentan con el respaldo unánime de la mayoría de la población. Sin embargo, mal que bien todos acabamos cumpliendo con lo establecido.

Eso ha ocurrido recientemente con la Ley Antitabaco, donde los fumadores sacrifican su vicio o salen al rellano del bar compensando las penurias climáticas y las miradas de desaprobación del censor con el placer de sentir los tóxicos componentes del cigarro aterrizando en sus pulmones. Todo ello por hacer de licorerías y discotecas unos espacios más sanos. Han demostrado con creces que están a la altura de las circunstancias, dando ejemplo de civismo y respeto por lo desarrollado por los legisladores.

Otra cosa es lo que nos cuentan los periódicos. Solo salen noticias de aquél que se niega a cumplir la ley, el que se larga sin pagar o el que despotrica públicamente. Amarillismo puro y duro. Pero para desgracia de aquéllos que quieren demonizar al colectivo de fumadores tan solo son casos aislados que no representan más que a sí mismos.

Pero el meollo de la cuestión no va de fumadores, sino de conductores. Ni siquiera se trata de una ley de reciente creación. Las normas de tráfico llevan utilizándose desde el principio del uso de los vehículos a motor. Nadie en su sano juicio conduce por la izquierda por carreteras españolas. Por la noche encendemos las luces. Respetamos los semáforos en rojo. Entonces, ¿por qué nos cuesta tanto acatar las limitaciones de velocidad?

Todos tenemos algún amigote/familiar/conocido al que le gusta jactarse de haber puesto su “buga” a más de 200km/h. Y no pasa nada, nadie se escandaliza y muchos hasta les ríen la gracia, especialmente si además había tomado alguna copa de más para rematar la faena. Incluso podemos comprobar cómo yendo por una autovía a la velocidad máxima permitida cuando adelantas a un camión ya te han pasado como una exhalación 10 ó 12 vehículos. Claro, luego los malos son los picoletos que te ponen multa y te quitan puntos.

Las excusas tienen el mismo fundamento que los que infringen la ley, ninguno. “Es que los coches se hacen con potencia para duplicar la velocidad permitida en las vías y son muy seguros”. Aún no he oído a ningún fumador decir “es que si me pongo en una esquina el humo no llega a los demás”. Pues sí que llega, a alta velocidad se presenta cualquier imprevisto y te has matado tú, el que adelantabas y al que venía de frente tienen que sacarlo de entre el amasijo hierros con una espátula.

Por no hablar de los radares “solo para recaudar”. Es muy sencillo, si no superas la velocidad permitida no hay foto. Ahora los conductores temerarios están de uñas con los nuevos radares de tramo. Antes podían detectar los controles puntuales, aflojaban la marcha durante unos cientos de metros y otra vez a volar. Pero con este nuevo sistema se les acaba el chollo y al parecer esto levanta ampollas en no poca gente que se sentía segura con el sistema de burlar los radares.

Y es que cuando las normas no cuajan en la conciencia colectiva es muy difícil que los malos hábitos de enmienden. Ya pueden freírnos a multas y agasajarnos a la hora de la comida con duras imágenes de accidentes reales, que nos va a dar lo mismo. Solo cambiará cuando el héroe que se juega su vida y la de los demás en la carretera se convierta en villano a los ojos de todos. Quizá estemos más cerca de esta situación cuando las noticias de incívicos conductores copen los diarios, aunque en vez de ser una pequeña excepción, como la de los fumadores rebeldes, representen a una proporción mayor de conductores.

26/1/11

Carrera de orientación

Y la carrera seguía avanzando. El exhausto Jacob ya no estaba al mando del equipo. Necesitaba un relevo. Entonces fue cuando Andrew se hizo con las riendas, colgándose la mochila al hombro. Consiguió que el equipo volviera a estar cohesionado y dispuesto a avanzar. De repente, avistaron un atajo por donde poder ir recortando puestos a los otros equipos que llevaban mucho más camino andado. Los espontáneos advertían que aunque el camino fuera más corto estaba lleno de incomodidades y que cuando llovía se convertía en un barrizal impracticable. Pero esas voces pasaron inadvertidas entre otras muchas que jaleaban ese avance por terrenos desconocidos. Andrew acabó cansando a los demás con sus batallitas, por las que nadie mostró interés.

Entonces, los espontáneos se hicieron multitud y pensaron que debía ser sustituido por William, el cual decidió que habían de seguir por ese camino, haciendo caso omiso a los espontáneos que aún quedaban y formando su propio grupo. De repente, grandes nubarrones se alzaron sobre sus cabezas y comenzó a llover como nunca habían visto. Los charcos no tardaron en aflorar. Se detuvieron en una zona del camino donde tenían la visión de una vaguada en una gran recta, anegada por el desbordamiento de un arroyo cercano. A pesar del feo panorama que se presentaba, William decidió que había que seguir adelante y, jaleado por su grupo siguió sin escuchar a los pocos espontáneos, los cuales estaban mermados y apenas tenían voz. Los que sí estaban cobrando fuerza eran los del grupo de Michael, que querían que éste se colgara la mochila al hombro y sustituyera al desorientado William.

En el punto más bajo de la vaguada, con el agua al cuello, William no sabía qué hacer. Michael y todo su grupo, desde lo alto del camino, exigían que William entregara la mochila para guiar al equipo. La multitud se mostraba confundida, porque la propuesta de Michael era seguir por el mismo atolladero que había atrapado a William. Mientras tanto, veían cómo otros equipos seguían avanzando, no sin problemas, por un terreno más firme al que la tormenta había dañado menos. Pero nadie en el equipo se atrevió a volver sobre sus pasos y, aunque retrocediendo un poco, volver al camino principal y alcanzar la meta. Los grupos siguieron haciéndose fuertes y se limitaban a tirarse los trastos unos a otros sin aportar soluciones.

Y en esas estamos...







Elenco de actores:

Jacob ---------------- Felipe González

Andrew ------------- José María Aznar

William ------------- Rodríguez Zapatero

Michael ------------- Mariano Rajoy

Equipos ------------- Estados

Atajo ---------------- burbuja inmobiliaria

Tormenta ----------- crisis

Grupos -------------- masa borreguil

Multitud ------------- ciudadanía

Espontáneos -------- expertos y críticos

24/3/10

Las Hurdes castellanas

“Esta región es una de las más ásperas y salvajes de España. Atravesamos la cadena montañosa en su parte más baja, pero hacia el Este, la montaña se eriza de agudos picos y se halla surcada por valles abruptos. La población es pobre y semisalvaje. En varias localidades, estas pobres gentes, a falta de casas o chozas, viven en unas especies de madrigueras excavadas en el suelo, semejantes a las guaridas de animales salvajes. Los hombres son grandes, secos, de un carácter enérgico. Poseen rasgos famélicos y duros, la mirada desafiante y huraña. La mayor parte del tiempo no visten otra cosa que pieles de cabras.”


Quien haya visto el famoso documental de Buñuel “Las Hurdes. Tierra sin pan” rápido asociará el párrafo anterior a esta comarca norextremeña. Pues yerra. Más adelante se desvelará la verdadera identidad de la zona descrita, pero antes me detendré un poco en Las Hurdes de Buñuel. El trabajo se puede consultar en Youtube donde vienen enlazados 3 videos con el documental completo. Merece la pena verlo. A tenor de los comentarios vertidos se ve una facción muy a favor de la obra y otra muy en contra. No creo que haya que llevarlo a tales extremos, si bien comentaré unos pocos aspectos que me llaman la atención.

El trabajo realizado supone una denuncia de la situación de esta comarca. Posteriormente se ha ido estigmatizando a los hurdanos de atrasados y primitivos, sin darse cuenta que la gran mayoría del medio rural en esa época seguramente fuera así. Sé que no es correcto comparar esta situación con lo que te hayan contado o incluso con lo que has vivido, pero muchos de los aspectos de la vida cotidiana por los que se escandalizó Buñuel los he visto yo mismo, que soy de los años ochenta. Me parece una incongruencia que critique que jinetes arranquen las cabezas de los gallos cuando no duda en abatir una cabra para ver cómo se despeña. Lo de los gallos no lo he visto, pero mi abuelo me lo ha contado, tradición que se ha reciclado en los últimos años hacia una inofensiva recogida de anillas. Tirar una cabra por un terraplén, no creo que sea mucho más civilizado que arrancar la cabeza a un gallo, ya se ha censurado bastante que lo hicieran en otros lares por un campanario. Como se enteren los de Igualdad Animal, censuran el documental al más puro estilo inquisitorial.

La denuncia que quiere hacer patente el documental acaba idealizando otros espacios donde realmente dudo que se viviera mucho mejor que allí. Se queja Buñuel que el agua que se utiliza en Las Hurdes es la que baja por un riachuelo sucio. Muy adelantado a sus tiempos estaba este señor, en mi pueblo recuerdan que cuando yo nací fue cuando pusieron agua corriente en las casas. Dudo mucho que en los años 30 hubiera muchas medidas de saneamiento, ni en las grandes ciudades. Indica que los ricos tenían algún animal, los pobre ni eso. Alude a los utensilios “escasos y primitivos”. Nos pueden sorprender todas esas disertaciones, pues todo esto lo hemos conocido bien cerca del siglo XXI. Supongo que diría todas estas cosas comparadas con la Francia que él conocía. Desconozco los avances que se hubieran dado en la II República de no haberse producido el golpe militar. Lo que está claro es que la dictadura supuso un mayor atraso al que ya arrastrábamos respecto a otros países europeos.

Desvelemos ya el misterio. El párrafo anteriormente señalado, va detrás de este otro:

“Tras abandonar El Escorial, nos dirigimos hacia la sierra de Guadarrama. Esta parte del camino es muy pintoresca. Las montañas están cubiertas de pinos, arces y encinas. Comenzamos a ascender, y pronto un vasto horizonte se extiende ante nosotros; la vista se sumerge en profundos valles y al fondo se divisan las cumbres nevadas de la Sierra.”

POITOU, Eugène, Voyage en Espagne, Tours, 1869


Sorpresa. Es la Sierra Sur de Madrid. Las estribaciones meridionales de la Sierra de Guadarrama. Nadie que haya cogido el tren de Madrid hacia Ávila hace poco tiempo podría haberlo imaginado. Esa zona montañosa donde surgen chalets cual hongos, rodeada de frondosos bosques que se adentran en profundos valles. Valdemaqueda, Robledo de Chavela, Zarzalejo. Tan cerca de El Escorial. Es notoria la proximidad de este Real Sitio, lugar de veraneo de reyes y nobles, a estos valles carpetanos donde Poitou describe la miseria de la gente a mediados del s. XIX. Grandes diferencias sociales que no han desaparecido, la clase obrera sigue viviendo hacinada en bloques de pisos mientras la aristocracia busca exclusivas urbanizaciones con seguridad privada y amplios espacios verdes alrededor.


También resulta notoria la diferencia entre las montañas cercanas a las grandes aglomeraciones, donde la principal actividad está relacionada con el ocio y el turismo, y las de zonas más alejadas, donde las actividades primarias tienen un peso mayor y el turismo que recibe está más relacionado con antiguos pobladores de esas aldeas que se dejan ver por su tierra unos pocos días al año. Como hemos podido ver, ambos casos tienen un origen común, como áreas de montaña con sus actividades asociadas y la dureza a la que el agreste campo somete a sus gentes. Las diferencias se han ido forjando gracias a una serie de factores como la proximidad a un gran núcleo de población o las comunicaciones.

29/1/10

Sobre la nuclear y sus residuos

No soy físico nuclear. Tampoco un ecologista documentado. Por tanto, no tengo una respuesta seria y concienzudamente razonada ante el debate de nucleares sí o nucleares no. Y es algo que hecho en falta en todo este pifostio que se está montando en torno al tema. Que hable gente que realmente entienda del tema. Ayer me quedé hasta tarde viendo la televisión. No acostumbro a hacerlo, pues apenas hay una programación cultural que suscite mi interés. Pero me picaba la curiosidad de conocer algo la vida de Suárez, el único abulense que ha hecho algo decente por su tierra, instalar la Escuela de Policía, por desgracia la única “industria” con pinta de permanecer que tenemos. Terminado esto, vi que en 59segundos iban a hablar de la energía nuclear. Al fin, pensé, un poco de información veraz. Cual fue mi sorpresa, cuando veo que en la mesa de debate no había más que charlatanes, políticos del PPSOE y periodistas. Total, que me fui a la cama pocos minutos después de empezado el circo. Nada me iba a perder.

Si algo hay claro en este asunto, es que la energía nuclear es necesaria. Al menos para el ritmo de vida que llevan las economías occidentales. El problema es que nadie quiere ni centrales ni residuos cerca de casa. O quizá sí. La desesperación a la que pueden llegar muchos pequeños municipios castellanos es tal, que sus alcaldes contemplan la posibilidad de que se instalen allí, para ver si se pueden realizar inversiones y salvar la comarca. Pero el apego al sillón consistorial es más fuerte, por eso lo dejan en manos de sus ciudadanos, a sabiendas que de entrada optarán por el NO. Que aunque sea a pequeña escala, da muestras de una sociedad viva en los pueblos. Nada comparable con la oposición de la sociedad vasca a la instalación de la central nuclear de Lemóniz, pero por algo se empieza. Por suerte, el Gobierno hace gala una vez más de improvisación y nula planificación. Si esta propuesta se hace dentro de 20 años, cuando seguramente no quede nadie, doy por seguro que nos íbamos a chupar toda la mierda que nos echaran. Menos mal que no sobran cabezas pensantes entre sus filas.

Y para cabeza pensante, la del ministro Sebastián, poniendo a parir a catalanes y castellanos por oponerse a albergar los residuos. Algo cómico, dice que Castilla-La Mancha recibe una millonada por las inversiones en instalaciones de energías renovables. ¿Quién se beneficia de la energía producida? ¿Quién controla esas instalaciones? Seguro que si hubiera salido alguno de los municipios candidatos segovianos les culpaba de los millones invertidos en la Línea de Alta Velocidad para unir Madrid y Valladolid. Por favor, con lo que ha contribuido el Estado a hipotecar a la provincia y desarticular el territorio con la vía y luego no son capaces de albergar un cementerio nuclear de nada… qué poco solidarios.

La probabilidad de un accidente es escasa. Incluso es más fácil que ocurra durante el transporte de los residuos que en la fase de almacenamiento. Pero está ahí, latente. Y en este sentido cobra gran importancia el lenguaje utilizado. Para los opositores a este tipo de instalación sería más correcta la denominación oficial, que es Almacén Temporal Centralizado (ATC), antes que cementerio nuclear, porque el muerto no es tal, y si resucita no sería un milagro sino una gran putada. Es bastante improbable que se repita lo de Chernobyl con los avances desarrollados en materia de seguridad. Pero tampoco se preveía la ruptura de la presa de He Nan en China que acabó con la vida de 230.000 personas. La ingeniería hace maravillas, pero el riesgo nunca es nulo. Eso desde el factor técnico. Hablando del factor humano, las zonas donde se ha ubicado la industria nuclear no destacan precisamente por su gran desarrollo a partir del momento de su instalación. De hecho, nadie toma a las zonas de Almaraz, Garoña o Trillo entre otras, como ejemplo de desarrollo comarcal. Muchos millones en papel que luego no se traducen en el desarrollo del territorio.

Mientras, nos hemos olvidado del cambio climático. Ya nadie critica esa fuente de energía cara, escasa y terriblemente contaminante como es el petróleo. Ni el impacto ambiental causado por las minas de carbón. Ni las emisiones de las centrales térmicas. Las renovables se venden como la panacea aún sabiendo el corto periodo de vida de las instalaciones y la ingente cantidad residuos que también generan, por no hablar del impacto visual y ecológico que producen. La opinión pública se rige por modas. Hoy opinamos sobre las nucleares, mañana quién sabe. Será uno de tantos temas recurrentes para el periodismo como la gripe A o los diversos terremotos, tsunamis y otros fenómenos naturales. De hecho, los medios de comunicación, a expensas de los poderes políticos, ya van desviando el molesto asunto y se centran en el más recurrente de todos, Batasuna. Parece mentira que quitar el voto a miles de personas pueda dar millones de ellos a dos o tres partidos.