27/12/08

El gentilicio de la gente de Ávila

Siempre me ha llamado la atención la denominación de abulenses. El cambio de la b por la v en el devenir histórico resulta del todo lógico, pero la u por la i es algo más complicado de asimilar. Bueno, realmente hablo de oídas, porque de otra cosa no entenderé, pero de filología, ni idea.

Me gustaría compartir con mis paisanos y con todo aquél que quiera unos datos que he buscado y que pueden ayudar a perfilar el verdadero nombre de los abulenses. Tampoco ha sido un esmero bestial, pero algo es algo.

En primer lugar, desde el Centro de Estudios Abulenses, de Abla, Almería, he extraído un texto que nos permite visualizar la confusión al interpretar los testimonios de Ptolomeo. Lean y tomen sus propias conclusiones:


La cuestión de fondo está en la antigua ciudad de ABVLA, origen de donde procede el gentilicio “abulense”, cuya confusión en su localización geográfica ha originado que a ésta ciudad castellana se le haya atribuido el antecedente de esta histórica ciudad y por consiguiente su gentilicio. Para resolver la cuestión planteada, resulta de especial importancia identificar la ciudad de Abula, mencionada por el célebre geógrafo Ptolomeo (s. II) en su obra Geographia (II 6, 60), que la localiza en la “regio” ibérica de Bastetania. También aparece mencionada históricamente como una de las primeras ciudades hispanas cristianizadas en el siglo I, según la tradición cristiana de “Los Siete Varones Apostólicos”, cuyo evangelizador S. Segundo estableció en la misma su sede episcopal. Los historiadores modernos han revisado la geografía ptolomeica de la península ibérica, identificando la ciudad de Obila situada en la región central de los vettones con Ávila, mientas que Abula la localizan en la región sureste de Bastetania, juntamente con la ciudad de Acci (Guadix), que geográficamente está próxima a Abla. Establecida la identidad histórica de Abula y Abla, surge la cuestión de la atribución del gentilicio “abulenses”. Actualmente existen varias ciudades y poblaciones que comparten un gentilicio común, podemos citar a título de ejemplo: Huesca, Huéscar (Granada) y Adahuesca (Huesca), cuyos habitantes se denominan comúnmente “oscenses”. También sucede con los procedentes de Galilea (La Rioja) y Pozo Estrecho (Murcia), que se denominan igualmente “galileos”. Por razones anteriormente aludidas, el gentilicio “abulense” aparece actualmente compartido tanto por los naturales de Ávila como por los de Abla (Almería).



http://centrodeestudiosabulenses.blogia.com/2007/120801-el-gentilicio-de-abla-abulenses.php

En Wikipedia vienen otros datos que nos pueden resultar de interés, aunque no es este un medio muy fiable. Este medio confirma el topónimo vettón Obila para la ciudad y añade las formas Abila o Abela para la época romana. Ningún rastro de u.

Por otra parte, en el libro Toponimia de Ávila (Eduardo Tejero Robledo. -- Ávila : Institución Gran Duque de Alba, 1983 253 p.) encontramos más testimonios que pueden ayudar en este tema.


El Mapa de Castorius, geógrafo tardorromano, sitúa ABVLOBRICA al sur del Duero, pero Rodríguez Almeida duda de la asimilación con el ABVLA medieval y el AVELA, Obila y Oliba de los romanos.



En distintos textos episcopales se hace referencia a los obispos abilensis y abelenses, de nuevo la dichosa u sigue sin aparecer.

P. Enríquez Flórez ha interpretado de esta forma que viene a continuación el doble gentilicio de los naturales de Ávila: avileses y abulenses:


Según él, abulenses (atestiguado desde el siglo XII o antes) responde a un error de transcripción de la forma griega Abula (Abila) que, lógicamente, usa la u (ípsilon) para lo que suena i. La lectura incorrecta de esta ípsilon por u en vez de por í originó el pseudocultismo abulense que, iniciado quizás en la cancillería regia o eclesiástica, pervive como gentilicio erudito, emparejado con el más popular y auténtico: Avileses. (España Sagrada, ed. citada, T. XIV, págs. 1 y ss.).





J. Corominas, quizás demasiado taxativamente, escribe: Como la identificación tradicional con un Abula (o Abla u Obila) romana o prerromana está desacreditada (?) hay una razón de sobra para sospechar que Avila sea el gótico AWILÔ (o el masculino AWILA, muy antiguo y bastante frecuente). (Tópica Hespérica, I, págs. 58-59). Y continúa el lingüista catalán: Como indiqué en Homenaje a Dámaso Alonso (405-406), ningún topónimo español con i postónica interna puede ser muy antiguo: cuando más, puede venir de la época visigótica; tanto Avila como Epila (que Polorny sospechó fuesen sorotápticos (= precelta o paracelta), deben ser, por consiguiente, nombres de personas germánicos. (Tópica Hespérica, II, p. 271).



Y después añade:




Pero la identificación tradicional barrida drásticamente por J. Corominas no está tan desprestigiada y es obvio mantener su continuidad.


Así que mejor dejar las cosas como están, no revolver el tema, y dejar a nuestra ultraconservadora ciudad intacta no vaya a ser que nos manden a la hoguera por herejes.

26/12/08

El canturrezo

En estas fechas tan señaladas, me llena de orgullo y satisfacción hablar de los tradicionales aguinaldos. Mas en este caso, hablaré de cómo se llevaba a cabo en mi pueblo. El nombre de canturrezo viene, como se puede observar a simple vista, de canto y de rezo, pues era lo que hacían los niños que iban de casa en casa pidiendo los limosna en estas fechas navideñas. En casas donde se guardaba luto decían “ni canto ni rezo”, y los críos pasaban a la siguiente puerta. Antaño eran los niños de las familias más pobres los que acudían a las casas de los vecinos de la localidad en busca de lo que buenamente podían ofrecer por caridad. De hecho, en los pueblos se consideraba rico a aquél que poseía cuatro vacas, dos gallinas y un cerdo. Eran otros tiempos, donde los desperdicios orgánicos no existían, pues constituían buena parte de la dieta de los animales domésticos, donde el uso de los recursos naturales se hacía de manera sostenible sin haber inventado aún el término sostenibilidad, donde los niños cuidaban de las reses familiares desde que aprendían a andar sin haber inventado aún el término explotación infantil, donde hombres y mujeres participaban de todas las tareas cotidianas sin haber inventado aún el ministerio de igualdad, donde… en fin, eran otros tiempos.

Hoy día, todo está mercantilizado, generalizado y completamente deshumanizado. El niño, por llamarlo de alguna manera, no tiene necesidad de recibir el aguinaldo, ni ilusión, y el interés que ponen en el villancico es el mismo que pondrían al abordar la lectura de un libro. Pero este debe ser el precio de la modernidad, la obtención de recompensas al mínimo esfuerzo. Luego nos quejamos de que los jóvenes de hoy no son emprendedores, no se arriesgan en los negocios y, teniéndolo todo, quieren más y más sin mover un dedo.

No me entretengo más, que he hablado de todo menos del canturrezo.

Felices fiestas.

5/9/08

Sobre el cambio climático

Se equivocó la cigüeña.
Se equivocaba.

No fue ni al Norte ni al Sur
sigue en la torre, clavada.
Se equivocaba

Esperando el frío invierno
que no llega, y ya se acaba.
Se equivocaba

Aunque arrecie el sutil viento
o caiga una buena nevada.
Se equivocaba

(ella se quedó tranquila
tú piensas que el tiempo cambia)

Antes de nada pido perdón públicamente a los seguidores de Alberti, pero es que esta pequeña modificación avícola me venía que ni pintada para el tema tratado. Es un pequeño detalle que se carga uno de los refranes más famosos: “Por San Blas la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves; y si la vieres año de bienes”. Ya la vemos sí o sí, pues no emigra. Y llevo muchos años esperando ver una de esas nevadas de dos metros que con tanto entusiasmo me relatan mis abuelos.

¿Realmente se equivocaba la cigüeña? Dicen que los animales son los primeros en detectar las anomalías climáticas, al menos a corto plazo y en procesos puntuales (tormentas, eclipses). Siempre cabe la posibilidad de que también sean conscientes de cambios mucho más prolongados en el tiempo. Asimismo, pastores y labriegos son los primeros seres humanos que se fijan en estos cambios que se producen en la naturaleza. Los científicos, más preocupados por predecir lo que ocurrirá dentro de muchos siglos, siguen investigando con sus grandes y caros aparatos para buscar regularidades que les lleven a la elaboración de leyes que definan de una forma más simple la tendencia climática. Mientras trabajen en ponerse de acuerdo yo intentaré mantener una posición escéptica.

No es mi pretensión dar la voz de alarma, como hacen algunos profetas apocalípticos, ante el recrudecimiento de los episodios del ENSO (comúnmente conocido como El Niño) y los violentos huracanes que asolan Centroamérica y tifones que hacen lo propio con la costa de Indochina y sus archipiélagos afines. Incluso también podía hablar de las inundaciones provocadas por el monzón o, más localmente, de las tormentas de granizo que dan al traste con parcelas enteras de cultivo. No estoy dispuesto a ponerme a la altura de los predicadores del cambio brusco y la destrucción. Ni tan siquiera hablaré de los informes lanzados con miles de tablas que, habiendo analizado las manchas solares o la tendencia de la temperatura media durante los últimos cien años, predicen un calentamiento global en progresión que acabará convirtiéndose en letal para la vida humana en unas pocas generaciones. No. Nada me indica que pueda respaldar la teoría del caos. Todos estos fenómenos naturales no tienen porqué ser más que los mecanismos que siempre ha utilizado la naturaleza para defenderse de su mayor depredador, el hombre. Es más, toda esta renovación de la tierra que acompaña a los temporales y las inundaciones sirve en la siguiente temporada para que los campos fertilizados con nuevos componentes minerales se sirvan de más frutos que llenen no solo los silos, sino también de esperanza a aquellos que viven de la tierra, y son conscientes de ello. Matizo esto último: básicamente todos vivimos de la tierra, pero ya va surgiendo entre los más jóvenes de ambientes exclusivamente urbanos de los países más ricos la teoría de que los cartones de leche nacen por generación espontánea en las estanterías de los grandes centros comerciales. La ignorancia de la que se sirven los más beneficiados por el progreso no tiene límites. Aún así siempre nos acecha otra pregunta, ¿por qué las desgracias naturales siempre afectan a los mismos? Eso es otra cuestión, por la que se puede explicar el emplazamiento de las civilizaciones dominantes a lo largo de la historia siempre en la zona templada del globo, pero ahora no me voy a detener en esto, quizá otro día.

30/8/08

Reflexiones castellanas

Esto es una joya periodística que me encontré por casualidad rebuscando entre papeles viejos. Lo incluí en uno de mis primeros mensajes en Foros Castilla y no quiero que se pierda tras las innumerables páginas que la han ido solapando. Una bestial crónica sobre la decadencia de nuestra tierra y el inmovilismo de nuestra gente antes de que la transición nos fuera adormeciendo del todo. La pena es que tan solo haga referencia a la CCAA de Castilla y León, obviando al sur de Castilla.


"""En los últimos treinta años ha emigrado de Castilla-León millón y medio de personas, pero en 1595 Mayorga de Campos tenía casi doble población que San Sebastián (633 vecinos contra 372), Paredes de Nava era como Santiago de Compostela y Valladolid era superada solamente por Toledo dentro de la Península. ¿Por qué se fueron tantos? No porque se tratase de una “raza inferior” -como decía el presidente de la Generalidad, Maciá-, no porque vivieran en una tierra mísera, como han dicho todos los políticos. ¿Por qué se fueron y por qué siguen yéndose?

“Cuando nosotros éramos nosotros”, Castilla tenía el 83% de la población de España, pero un campesino castellano pagaba, durante todo el siglo XVI, cinco veces y media más impuestos que un ciudadano de la Corona de Aragón. Durante el siglo siguiente, pagaba 8`38 veces más cada castellano que cada aragonés o catalán. Después de la reforma del gran azote de Cataluña, Felipe V, un castellano pagaba 29`5 reales de impuesto, mientras un catalán pagaba solamente 11`5. Las razones de las luchas independentistas catalanas y vasconavarras son las razones del deseo de no pagar. “Los que tiran la piedra se vendan enseguida la mano”, decía Gonzalo. Y D. Francisco de Quevedo escribía al Padre Nuestro Señor Felipe IV:

En Navarra y Aragón
no hay quién tribute un real;
Cataluña y Portugal
son de la misma opinión;
sólo Castilla y León
y el noble pueblo andaluz
llevan a cuestas la cruz.

Pero ¿de qué sirven ahora los agravios de la historia? Hoy mismo una imprenta burgalesa paga de impuestos un millón de pesetas al año; la misma imprenta en Navarra paga 50.000 pesetas. ¿Solución? La imprenta castellana se va a Navarra (y los que en ella trabajan también). El INI, que nace para “disminuir los desequilibrios regionales”, opina, por ejemplo, que no es rentable industrializar Castilla e instala la SEAT en Barcelona. Luego, la empresa privada (Renault) elige Castilla. De 230.000 puestos de trabajo creados por el INI, las once provincias castellano-leonesas tienen 5.000, y de naturaleza extractiva: saltos eléctricos y uranio.

De los créditos de los nueve bancos oficiales hasta 1970, a cada español corresponderían 5.000 pesetas. Un navarro –que no paga impuestos al país común- se ha llevado 50.000; un vasco, 17.000; un segoviano, 2.000. Esta ha sido la aplicación del dinero público en estos tiempos de centralismo y hegemonía castellana.

Ahora mismo, de un crédito para deudas de entidades locales (organizado por el difunto señor Viola siendo director general de Administración Local), de 28.000 millones de pesetas, han correspondido para todo León y Castilla menos de mil millones. La mitad del total, para la provincia de Barcelona. Por ejemplo.

Un constructor leonés debe cargar un 15% de impuestos en la obra en la que concurra. Si es navarro o está establecido en Navarra no cargará un duro porque el famoso Concierto le exime: se llevará, pues, la obra y esta obra se levantará en León o en Medina del Campo. ¿Por qué la sede social del TALGO de los Oriol está en Ribabellosa? Navarra se lleva 6.000 millones a cuenta nuestra.

Los impuestos percibidos del 95% de las vacas leonesas se pagan en Cataluña a través de las multinacionales lecheras y como el que más recauda más recibe, la riqueza de Castilla se queda fuera. La leche de Hospital de Órbigo (León) se envasa condensada “bajo licencia de Granja Castelló, S.A. Mollerusa (Lérida)”, según pone en el bote.

Si faltan vino o corderos en Castilla se realizan “importaciones de choque” para que no suban los precios al consumidor, ¿cuándo se han importado televisores en color alemanes, que valen la mitad que los fabricados en Madrid o en la sometida periferia? Hace veinte años, un campesino pagaba unos zapatos alicantinos con diez kilos de trigo; hoy necesita cien kilos. Cuando el pacto de la Moncloa autoriza subidas salariales del 22%, a los agricultores se les autoriza el 8%.

El otro día los zamoranos (algunos de cuyos pueblos no están aún electrificados) pidieron cinco céntimos por cada kilovatio producido en la provincia. Se les dijo que no con malas palabras. Pero Castilla (un 9% de la población) produce el 23% de la energía eléctrica y nada gana con ello, salvo que se impida crear regadíos y que esa energía les cueste lo mismo que a los de Tarragona, a pesar de las pérdidas de transporte: un 20%. Los impuestos se recaudan en el lugar de la comercialización, como si la riqueza eléctrica fuera creada en Bilbao, y no junto al río Esla. De todos modos, estas provincias excedentarias de energía eléctrica han sido elegidas para instalar en ellas centrales nucleares. El hierro y el carbón leoneses mantienen vivos, con los obreros “coreanos”, los altos hornos de Avilés y Vizcaya. En Castilla, mercado para las “nacionalidades”, no se pueden montar industrias.

Ahora, algunas cajas de ahorros castellanas se han negado a entregar su dinero al Estado centralista, que hasta hoy lo ha invertido preferentemente en las provincias periféricas. Con sólo seis meses de ahorro de las cajas se habría concluido el Plan de Tierra de Campos, que lleva diez años atascado y que básicamente ha consistido en rellenar los baches de algunas carreteras. Y lo que podría ser un paraíso para la ganadería –es el lugar mejor dotado de Europa para el crecimiento de alfalfa- es un vasto páramo vacío. No interesa regar. Interesa crear energía eléctrica para las fábricas extramesetarias.

Los agravios se multiplican con números y documentos. Castilla se ha sacrificado por toda España y sólo ha recogido pobreza, menosprecio e insultos."""

JESUS TORBADO
EL PAÍS, martes 28 de Febrero de 1978

20/8/08

Olimpiadas y globalización

EL ESTADO DEL MUNDO SEGÚN LAS OLIMPIADAS

Me ha costado decidirme a escribir sobre esto debido a lo pretencioso y tremendamente subjetivo que pueda resultar. De hecho ya hace alguna semana de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín. Ahora según los medios es “Beijing”, espero que por coherencia dentro de 4 años también anuncien los JJOO de “London”. Qué le vamos a hacer, debe ser por el idioma ese que hablan que llaman “español” y tan parecido es al castellano que hablo yo.

Al grano. Me pareció impresionante el despliegue humano que llevaron a cabo los chinos; y más que eso, pues ya sabíamos que eran muchos, la sincronización y disciplina que mostraron al mundo en las coreografías y mosaicos. Pronto serán los dominadores del mundo, aunque espero que menos déspotas que los americanos. También me llamó la atención el momento dedicado a las diferentes etnias del país, por muy minoritarias que fueran. Aunque en el fondo tan solo resultara una muestra para el resto del mundo y luego por detrás vayan oprimiendo a algunas de ellas (caso tibetano), pero el acto de mostrar la diversidad del país no deja de ser algo que les honra.

Evidentemente, se esforzaron por mostrar la cara buena del país, eludiendo todo aquello que les diera una mala imagen. El caso más curioso fue lo de poner a una niña muy monina haciendo que cantaba, y la que realmente lo hacía, mucho menos vistosa, permanecía oculta durante la canción. Eso no me pareció correcto. Al igual que tampoco me parece correcto la actitud de algunos periodistas que más que a dar noticias deportivas parecía que iban a hacer política. Lamentable un reportaje de una cadena española, creo que Telecinco, que cuando un señor se negó a hablar dijeron que no hablaba porque por motivos políticos no se le permitía expresarse. Vamos, manipulación a lo bestia. Si eso era verdad, ese señor habrá desaparecido misteriosamente por decir que no hablaba por motivos políticos delante de la prensa. Si era mentira le pueden haber arruinado la vida al pobre hombre sin comerlo ni beberlo. Yo también quiero que cada vez que alguien rehuya una cámara de televisión digan que está perseguido y que no puede hacer declaraciones. Qué cariño tengo a los periodistas, ¿no?


Y lo que más me llamó la atención por encima del resto de las cosas fue cuando pasaron los deportistas representantes de sus respectivos países. Según cuestiones de protocolo no se permitía hacer fotos y había que ir formando de una manera concreta. Pues nada, ni puto caso, sobretodo los europeos que iban con sus cámaras de última generación y al ritmo que les parecía. Pa chulos los españoles, dando muestras de lo gañanes que podemos llegar a ser en este país bananero. Nada más ver una cámara allí acudieron todos, como las moscas a la mierda. Claro, el pobre chino encargado del orden no daba abasto intentando que volvieran a formar filas. Aunque lo de romper filas ocurrió en todos los países mediterráneos. Lo mejor, la vestimenta. Aquí es donde se ven los efectos de la globalización, más en unos países que en otros. Los países occidentales y casi todos los americanos todos con sus polos y su pantalón deportivo largo. Nada de especial. Pero luego llegaban los países africanos, con un despliegue de color impresionante y en algunos de ellos representando los trajes típicos de cada pueblo. Y qué decir de los países árabes con sus túnicas, sus largos ropajes y la belleza de sus mujeres. Con esto tampoco pretendo que alguna se vistiese de lagarterana, pero sí creo que es una muestra de conocer sus raíces y no estar siempre al servicio de lo global.

Y la nota, cómo no, la dieron los norteamericanos, con esa gorra al más puro estilo chulapo que parecían los Estados Unidos de Lavapiés más que de América.

14/8/08

Renovemos el refranero

Que no me culpe nadie por la osadía, son los calores del verano, que nublan mi mente y me hacen plasmar estos delirios en el blog.

Ojos que no ven… hostia que se dan.
La ignorancia se paga cara en este mundo de pícaros. Los medios de comunicación no impiden que veas sino que te hacen ver más de lo que puedas esperar. Lo malo es que esa mirada acaban haciéndola artificial de modo que ves lo que ellos quieren. Mucho cuidado con los medios de desinformación. Aunque bueno, estuve algún tiempo comparando noticias de El País y de La Razón y casi me vuelvo loco. Y encima le puse una dosis de La Vanguardia, que acabó convenciéndome que África empezaba al sur del río Ebro. Pero esto ya lo tengo superado… creo. Por eso recalco la diferencia entre ver y observar. Observar implica una fase superior, una comprehensión de lo que te llega y no un simple impulso pasivo como es la simple vista.

A caballo regalado... todo son pulgas.
Hoy nadie te regala nada, ni tan siquiera están dispuestos a darte gato por liebre. Y como todo el mundo sabe lo barato acaba saliendo caro.

Cría cuervos… y tendrás muchos.
Siguiendo la lógica capitalista imperante, resulta obvio. Con el éxito que han tenido las granjas de avestruces no veo el inconveniente de criar cuervos. Lo que no se ya es la utilidad que se les puede sacar, pero todo lo que sea un incentivo industrial con nuevas ideas para la maltrecha economía vendrá bien. Luego llegará la deslocalización, los despidos, la incompetencia de los políticos…

Si no puedes con tu enemigo… ¡corre!
No estamos en tiempos de alianzas. Y si no fijaos en las pretensiones de Aznar de ser más importante de lo que era aliándose con los EEUU y Gran Bretaña y la leche que se pegó en las elecciones. Además, los camposantos están llenos de valientes.

Quien a buen árbol se arrima… dos veces se moja.
El refrán original era muy interesante de cara a un caluroso día estival. Lo que no han valorado es el tiempo que hará ¿quién dijo que haría sol? ¿y si llueve? Y pasando de la climatología a la biología nos encontramos con esas gotitas que se escurren por el follaje y van a parar al suelo. Las que han sido retenidas durante la lluvia, al rato caen, aún habiendo pasado la tormenta. Así que mejor guarecerse bajo un cancho que junto a una encina.

Para finalizar, me gustaría analizar un par de ellos que siempre me he preguntado por qué eran tan distintos. La tradición religiosa siempre ha querido meterse en las festividades y en la cultura popular para poco a poco asimilarla. Tenemos muestra de ello en los numerosos refranes que hay referentes a la climatología, el tiempo y las cosechas que incluyen días nombrando a diversos santos. Con esto quiero llegar a un refrán, de los más conocidos, que rebosa religiosidad por todos los lados: a quien madruga dios le ayuda. Pero claro, la tradición popular no se doblega tan fácilmente y tiene uno que consigue dar la vuelta al religioso: no por mucho madrugar amanece más temprano. Y es que con el poder del pueblo, no se juega.

3/8/08

Violencia juvenil del siglo XXI

Los medios vuelven a dar coba a una nueva manifestación de violencia entre adolescentes. La crítica, en cambio, pienso que no está bien dirigida. Es normal que se peleen (todos nos hemos peleado alguna vez, incluso más de lo que lo hacen hoy día), pero ahora con las nuevas tecnologías se ha puesto de moda grabar agresiones, golpes y demás. Y lo pasan a todos sus conocidos, y se regocijan de los golpes dados, incluso de los encajados. Esto cambia el concepto de violencia que se empleaba años atrás. Ya no son solo las cuatro collejas que te das sino que la pelea es difundida a otros chavales de la misma edad, implicando un regocijo al ver reproducido el bochornoso espectáculo. Me recuerda algo al mundo de los toros, cuanta más sangre más gusta al personal. Además, la tele contribuye a que estos críos se den de hostias. Por mucho que adviertan eso de “son profesionales, no lo hagan ustedes en su casa” de poco sirve, todos los jóvenes están como locos con el pressing catch que tan felizmente se les ha ocurrido emitir a los casposos de Cuatro. El problema es que lo intentan reproducir con sus amigos. Y con esa mente infantil en cuerpo de hombre no se dan cuenta que se hacen daño. Pero un moratón entre risas se toma con buena filosofía.

Peor es aún cuando no lo hacen simplemente por diversión y las agresiones son intencionadas y con propósito de hacer mal al prójimo. Ahora están en todos los medios con lo que pasó en la sierra madrileña con unas chiquitas. Encima envenenan la información argumentando que hay motivos xenófobos. Vamos no me jodas, si se pelean dos del mismo país es una refriega, si lo hacen dos de distintos sitios es xenofobia y etnocentrismo (lo de las razas lo dejamos mejor para los perros). Matonismo siempre ha habido y siempre habrá. Recuerdo en mis años mozos que siempre había el típico chuleta que se apostaba en cualquier esquina y te provocaba con un “eh tú, que me has mirao mal”. Y a veces hasta había peleas por la dichosa frasecita y el supuesto mirar de reojillo. Pero como digo, son cosas totalmente normales. ¿Que haya un repunte de violencia? Y cómo no va a haberlo cuando las películas más taquilleras son las que más vísceras enseñan. Son niños, actúan siguiendo las actitudes de sus mayores, copian lo que ven.

Pero es que todo lo que rodea a los jóvenes está impregnado de violencia. Videojuegos que llevan a un adolescente a matar a sus padres y a su hermana con una catana. Niños pijos que no tienen otra diversión que quemar a un mendigo en un cajero. Quinquis que destrozan a una joven disminuida psíquica. Cada año sale alguna noticia de barbaridades de este tipo, propias del más demente de los criminales. Pero claro, como son menores tienen la ley de su parte, y lo saben, y actúan en consecuencia.

24/7/08

Los peatones avileños*

Los abulenses tenemos una forma muy particular de cruzar las calles, única en el mundo. Debería figurar en las guías turísticas como deporte de riesgo. Al igual que en Pamplona los corredores se juegan el tipo delante de los toros, aquí nos jugamos el tipo cruzando la calzada. Los accidentes son frecuentes y más de uno se deja la vida en esta peculiar forma de vida. Como tampoco soy ajeno a este hecho tan nuestro, intentaré comentar mis experiencias desde ambos lados de la barrera calzada.

Como viandante.
Nunca me había fijado en cómo cruzaba la calle hasta que lo comenté con mis primos, que no son de Ávila. El detonante fue que un día que íbamos juntos nos disponíamos a cruzar un paso de peatones. Ellos pararon en seco, yo crucé. Total, el coche venía a más de 50 metros, ni siquiera tuvo que frenar. Bueno sí, frenó y paró para que los muy cagones cruzaran. Entonces comenzamos una interesante conversación. Me comentaron que donde viven ellos cruzar un paso con tanta tranquilidad era una temeridad, que tenían que esperar a que ningún vehículo se divisara en el horizonte para poder cruzar con total seguridad. La verdad es que en nuestra ciudad tenemos mucha suerte. Los coches paran en los pasos de peatones.

Escribir esta entrada se me ocurrió a partir de una noticia del atropello de dos abueletes en la Avenida Juan Carlos I acaecido a día de ayer. Lo curioso es que cruzaban por medio de la calzada, no por el paso de peatones. Seguro que ni siquiera miraron.

Como conductor.
Hay que tener mil ojos con los ancianos. Ya cuando me estaba sacando el carné de conducir los temía. Tienen la mala costumbre, aunque muy propagada y generalizada, de pararse frente al paso de peatones, esperar a que venga un coche, y optar por dos opciones: 1. Se tiran, sorprendiéndote y haciendo dar un frenazo. En caso contrario, que no te des cuenta, ya te los has llevado por delante. 2. Hacen amago de pasar, haciéndote frenar, pero luego se quedan en el sitio y te mandan pasar. Dos formas de joder al personal. Y si no paras prepárate para recibir sus improperios garrota al viento. Eso siempre y cuando no estén cruzando por donde les da la gana, sin mirar y en diagonal.

Claro, luego dicen que los conductores van como locos y el ayuntamiento les da la razón, algo totalmente comprensible, son su mayor fuente de votos para alimentar en caciquismo. Dentro de esta complicidad ayuntamiento-tercera edad no se les ocurre otra cosa a nuestros gobernantes que plantar cientos de pasos elevados. Algunos de ellos tienen tal vertiginosidad que te preocupas más de la parábola que va a describir tu vehículo al ascender por ellos que de los posibles peatones que lo estén cruzando en ese momento.




*Despues de lo expuesto ya habréis comprendido el porqué los peatones no son abulenses, sino avileños, como las vacas.

22/7/08

De héroes y drogadictos


Tras el comienzo del Tour vuelven a ponerse en conocimiento de todos nuevos casos de dopaje. Los medios arremeten contra equipos y corredores como si fueran drogadictos empedernidos. No quiero excusarles, pero reconozco que el ciclismo es un deporte muy poco agradecido. La mayoría de los corredores ganan lo justo para vivir y entrenan cada día varias horas haciendo cientos de kilómetros para prepararse para una carrera. Ganar una etapa en el Tour les catapulta a un status muy superior al de la mayoría del pelotón. Por eso muchos ciclistas recurren a métodos poco limpios para dar espectáculo y obtener la gloria. Al que pillan está estigmatizado para toda su carrera deportiva. Aunque también hay que reconocer que la persecución sistemática que se hace en el ciclismo no se lleva a cabo en otros deportes. Me imagino a comisarios haciendo una prueba de sangre por sorpresa a los futbolistas a las 4 de la mañana. La mitad ni siquiera necesitaría someterse a prueba, pues se les encontraría en cualquier pub borrachos como cubas. Y estos señores el domingo siguiente juegan durante 90 minutos donde es igual que fallen, se les perdona, donde es igual que no corran, se les perdona. Y son ídolos de la afición. Nunca han entrenado más de 3 horas seguidas y la gente les aclama, les adora, les idolatra. Y ganan una millonada. Pero al ciclista que da positivo un día se le somete a un público escarmiento. Es igual que se jueguen el tipo cada día entrenando por carreteras atestadas de coches que no les respetan. Siempre serán los malos de la película, mientras los futbolistas que cuando ganan algo se embriagan públicamente no solo no son recriminados sino que los mismos periodistas les ríen las chanzas propias de la melopea. El caso más actual lo vimos cuando la selección ganó la Eurocopa, todo un ejemplo para los niños. ¿Cómo tienen las autoridades la osadía de ir condenando luego el botellón? El que siembra vientos que se prepare para las tempestades y que no haga como que le sorprende cuando éstas lleguen.

10/7/08

La pescadilla que se quema la cola

Otro verano más. Otra temporada contra los incendios más. Grandes anuncios en todos los medios del enorme esfuerzo que se hace en la movilización de medios técnicos y humanos para sofocar los incendios. Las bases de helicópteros repletas de jóvenes y no tan jóvenes, pero sí muy preparados físicamente, dispuestos a detener el avance de las llamas. Un derroche mediático que a fin de cuentas no acaba sirviendo para nada. Y este año se prevé que será peor, por la cantidad de lluvias que se sucedieron recientemente. El derroche efectivo no se hace a estas alturas. Cuando tienen que movilizar más medios es para tener los campos limpios. De esta manera es muy difícil que se extienda un incendio, ni siquiera provocado. En zonas boscosas ya se hacen grandes esfuerzos, pero en el monte bajo y en antiguas zonas agrarias abandonadas la maleza invade la práctica totalidad del campo y en caso de producirse un fuego las consecuencias serán infinitamente peores de lo que serían si esos campos estuviesen en uso. Esto es la pescadilla que se muerde la cola, se abandona el campo, la maleza ocupa todo, se produce el incendio, se arrasa tanto lo cuidado como lo descuidado, se pierden las pocas producciones que quedan, se abandona el campo más aún. Y si a todo esto añadimos una pizquita de falta de concienciación ya tenemos el caldo de cultivo de la decadencia del medio rural.

Según los datos publicados en diversos medios locales, en la provincia de Ávila se han producido hasta finales de junio de este año 99 incendios, de los cuales tan solo 2 fueron por causas naturales (tormentas). Y no solo se producen incendios intencionados, también los hay debidos a descuidos. De nuevo cambiamos un lema justo por otro más apropiado a la mentalidad que domina en este país de pandereta. Hemos pasado olímpicamente de “cuidar el entorno es labor de todos” porque lo que mola y con lo que la gente se escojona (a mi no me hace ni puta gracia) es el de “el bosque es de todos, quema tu parte”. Así somos los domingueros que lejos de apreciar el entorno que visitamos hacemos de él nuestro vertedero particular. Y hablo en primera persona del plural porque por mucho que uno intente causar el mínimo impacto en el medio siempre se pone el granito de arena en la degradación de los ecosistemas.

Esto es muy sintomático de las facilidades que se ponen a los pirómanos. El sistema judicial cojea por muchos sitios, este es uno de ellos. Sale muy barato arruinar la vida a cientos de personas, acabar con su modo de vida, arrasar un medio natural que tardará decenas de años en volver a recuperar su aspecto originario. Pero el terrorismo que interesa a los políticos es otro, a ellos no les interesa ni el bosque, ni el monte, ni los campos. Lo que mola es lo global, el cambio climático, que por cierto hoy vi en la televisión que querían poner mochilas a las vacas para que sus ventosidades no alcanzaran la atmósfera, que contaminan mucho. Este tipo de cosas son por las que se preocupan los políticos y sus lacayos medios de inform… manipulación. Pues me aferro a otra frase mítica: “esto en la Edad Media no pasaba” (bueno, era con Franco). Con la cantidad de picotas y rollos que tenemos en los pueblos no estaría de más un juicio popular a estos terroristas ambientales, vista la incapacidad de la justicia ordinaria. Simplemente tener atado al que se le ocurra quemar alguna parte del municipio durante un tiempo en que los vecinos puedan actuar a su libre albedrío ante tales monstruos (ahora como se llevan los eufemismos creo que a los pirómanos les llaman “enfermos” o algo así).

Hablando de este tema no podemos sino recordar lo acontecido hace ya tres años en Guadalajara, por donde tuve la desgracia de pasar unos días después de la catástrofe viendo la enorme nube de humo y escuchando las conversaciones de la gente que iba en el autobús. Un enorme incendio gestionado de manera más que penosa. ¿Por qué no dejaron que entraran equipos desde Soria, que era lo que caía más cerca? Ah no, calla, que son autonomías diferentes. ¿Para esto queremos las autonomías? ¿Para crear fronteras donde antes solo hubo un mísero límite administrativo? Se ve que para mantener el sistema caciquil no les importa ni las vidas de 11 trabajadores. Un réquiem por ellos.