8/6/09

Por la montaña leonesa, por todas las montañas

Nunca he ocultado mi interés por las áreas rurales marginadas y en vías de extinción, especialmente las de montaña. Por eso considero imprescindible este excelente artículo del gran escritos Julio Llamazares, el 8 de junio de 2009, en El País.

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Montanas/olvido/elpepuopi/20090608elpepiopi_11/Tes

Dejo algunos extractos interesantes:

“En el verano de 1981, cuando realicé el viaje por el Curueño que me serviría de base para mi libro El río del olvido, vivían en aquel valle más de 4.000 personas. Hoy difícilmente llegan a las mil. Las malas comunicaciones, el envejecimiento de la población, el desplome de la ganadería y la minería -sus dos pilares fundamentales-, junto a la falta de horizontes y de trabajo para los jóvenes y la casi absoluta carencia de inversiones del Estado, salvo para indemnizar a la gente por dejar de trabajar y hasta por irse, han condenado a aquel valle, como a toda la montaña leonesa, a una muerte segura e irreversible, salvo en los contados sitios en los que tienen la suerte (antes era una desgracia) de que les nieva abundantemente, por lo que cuentan con estaciones de esquí y con las infraestructuras que conllevan éstas.”

“Y lo mismo sucede en todas las provincias españolas, donde las áreas de montaña son las más deshabitadas y olvidadas, por lo que están condenadas a la desaparición”

“vuelta de algunos emigrantes jubilados […] atraídas por lo que a los demás les echa: la soledad y la lejanía del mundo”

“la actividad de la Administración […] se limita normalmente a crear parques naturales, zonas de acción protegida o reservas de la Biosfera que […] se traducen en prohibiciones para los naturales.”

“En la montaña asturleonesa […] ultrasacrificada ya por pantanos y otras obras faraónicas, ahora quieren hacer una línea de alta tensión eléctrica […] atravesando varias reservas de la Biosfera, diversos parques naturales y un paisaje sin igual tanto por su calidad estética como por su valor intrínseco, que ahora se llama medioambiental”



Solo me queda reafirmar lo dicho, pero con música, que es más pegadizo. Dejo al/la lector/a todo un himno a los espacios de montaña:



Corred a los campos, decidles que guarden su suerte,
aunque digan que todo va bien son como la muerte,
que atranquen las puertas y digan que está seco el pozo
porque vendrán que parece que van a llevárselo todo.

Que intenten dormir cuando escuchen sonar las campanas
porque en la noche se arrastran las voces de viejos fantasmas,
de santos patrones y vírgenes procesionarias,
voces que suenan como un lamento a mil gritos de rabia.

Así que digo, con perdón:
que se levanten sapos y culebras,
que jure el santo una gran maldición,
que el que desangre la vida del río
muera de sed implorando perdón. (estribillo)

Diles que sigan doblando la espalda porque en la montaña
se tira la lluvia y la nieve que sobra en sus hayas,
la dulce egoísta que gime caprichos de hermana
cuando destruyen los valles 'pa' que esquíen hasta las ranas.

Mientras aquí abajo siguen llegando cigüeñas con hambre
otros se hacen llamar ecologistas solo por el nombre,
Cuando no queden sapos ni culebras ni nada de nada
les daremos nuestros sueños de pastos sin un mañana.

estribillo (bis)

15/5/09

Silbidos a borbo(to)nes

Tras un largo silencio no tengo más remedio que volver a la carga. Este asunto realmente me hizo mucha gracia. No tanto los hechos en sí. Sí lo que he ido leyendo después y las consecuencias.

Lo de la final de la Copa del Rey debió ser una simple anécdota. Nadie en sus sanos cabales estaba preparado para un cántico unánime del “chundachunda” mano en pecho. El abucheo al himno estaba cantado. Bueno, cantado no. Silbado más bien. Pues yo pienso que al ser algo previsible no hubiera suscitado noticia alguna ni la retahíla de comentarios que se vertieron después en diversos medios. Lo que pasa es que los de TVE se pasaron de listos pensando que la gente de este país es gilipollas. Que alguno habrá que se piensen que catalanes y vascos se sienten mayoritariamente superespañoles, pero es una minoría que vive en los mundos de Yupi, el yugo y las flechas. Y más aún. Cuando en la media parte te ponen la conexión con el himno que censuraron anteriormente, te lo hacen ver como si hubiera sido una fiesta patriótica. Solo faltó la carta de ajuste al final de partido, como en los viejos tiempos. Por intentar borrar un minuto que no les apetecía emitir en todo su esplendor lo que han conseguido es dar más bombo a los hechos.

Con los comentarios a la noticia de los silbidos y la destitución del responsable de TVE me he partido el culo. Especialmente por la bilis vertida en Marca y El Mundo. Pobrecitos energúmenos. ¡Pidiendo que el rey suprimiera el partido por ofensa a los símbolos patrios y que los dos clubs no pudieran jugar más la competición! Me meo. Puestos a suprimir eventos deportivos por faltas de respeto podíamos acabar con la Vuelta por los pitidos de los cuatro borregos de turno al himno alemán tras la victoria de Ullrich. O algo mucho más reciente, ¿acaso no pitaron el himno turco en el Bernabeu cuando jugó la selección? Que clausuren el campo y expulsen al equipo de todas las competiciones también. Pero su tremenda hipocresía, su maniqueísmo, su insano nacionalismo les impide ver estos casos tan parecidos en las formas. Aclaro que a mi me pareció mal aquello, pero también me ha parecido mal lo de la final de Copa. No sería capaz de pitar un himno nacional, sea de quien sea, y tampoco justifico ni apoyo a quienes lo hacen. Si los hooligans españolaris quieren exaltación patriota que llegue el Real Madrid a la final. Ah no, que desde el centenariazo lo consideran una competición menor. Pues ajo y agua.

El partido, una nueva delicia de un grupo de profesionales del balón como la copa de un pino a cargo de un gran entrenador como Pep. Que solo se valoran los resultados, pero el trabajo antes, durante y después de los partidos también hay que reconocérselo. Un señor que prepara cada partido a conciencia, como si fuera el último que fuera a disputar. Cada día que juega, una final. Normal que tenga acumulación de lesionados en la recta final de la temporada. Tanta acumulación de minutos a los titulares es lo que conlleva, que alguno se pueda romper. El caso opuesto es el del Madrid, que se les lesionan en masa al principio de la temporada. ¿Entrenaban? Esa es la diferencia, el trabajo. Y la seriedad, que los 500€ de multa que impone Guardiola por llegar tarde al entrenamiento son ejemplares. Sin más, chapó por el Barça.

19/2/09

La sociedad aldeana en Castilla a través de una fotografía

Tremedal, anejo de Solana. Sierra de Béjar, otoño de 2007.

Sin miedo a equivocarme, afirmo que es la foto más bonita que he tomado nunca. Sin embargo no estoy dispuesto a limitar su descripción a unos lindos gatitos asomándose desde un pajar. Me puedo imaginar que estoy en una galería de arte y veo esta fotografía. Entonces pienso… Curioso título: “Cuatro gatos” ¿Por qué llevará ese nombre, si no hay solo cuatro, sino siete?… ¡Ya lo veo! es un simbólico retrato de cualquier pequeña aldea castellana. Vayamos por partes.

Los cimientos sobre los que se asienta la estampa son graníticos, sólidos, serranos. La piedra se ve limpia, en estado puro, sin apenas aderezo de argamasa. Simboliza unas raíces culturales consistentes, pero que el tiempo con su lento pero eficaz paso no tardará en borrar si no se cuidan convenientemente. A pesar de que la conciencia por conservar el patrimonio histórico, artístico y cultural de estas pequeñas aldeas cada vez es mayor, quizá se ha llegado demasiado tarde en muchos de los casos, quedando tan solo ruinas de los bienes materiales. Y lo que es peor, también de los intangibles, con la consiguiente pérdida cultural, irreemplazable.

Los cuatro gatos rayados de la parte central son los pocos habitantes que quedan en el pueblo. Todos iguales. Alguno, casi con toda seguridad, con lazos de sangre. Sin embargo, su estampa también muestra que a pesar de estar juntos, para nada están revueltos. La mirada de indiferencia y hacia lugares dispares (los que no entendéis de arte seguro que pensáis que simplemente están asolanaos) es un reflejo de viejos rencores motivados por un “quítame ahí esa linde”, cuando no por historias relacionadas con la ominosa guerra.

Separados espacial y emocionalmente están los gatos negros, que ocupan los extremos del pajar. Son nuevos habitantes, buscan una vida mejor lejos de su país de origen, valientes en la elección de un destino donde hace ya más de medio siglo que no parado de emigrar la gente. La gran separación que hay entre ambos muestra que, aunque venidos con motivaciones similares, pertenecen a culturas muy distintas y seguramente nunca lleguen a entenderse. Para ellos, el duro trabajo en el campo castellano es más gratificante económicamente que un puesto de relativa importancia en su lugar de origen. De hecho, alguno seguro que tiene estudios superiores en alguna disciplina científica. Cosas de la dicotomía económica mundial de la sociedad capitalista.

Tan solo falta por describir un minino. Similar a los cuatro originarios. Pero esta vez agazapado entre las sombras. No procede del pueblo, y aunque lo haga, no dejarán de verle como un forastero. Aquí, el que se va, pierde el status como local, aunque haya nacido en la aldea, aunque se haya criado entre los adobes de sus decrépitas moradas. Lo considera su lugar, su origen. No duda en aguantar cada fin de semana horas de atascos para salir de la gran urbe, y luego otras tantas al volver el domingo con la caída del sol, solamente por contemplar el plácido paisaje donde creció y donde su corazón late con más fuerza al recordar retazos de su infancia. La otra opción, cada vez más extendida, es que sea un neorrural. Jóvenes con una formación superior que desechan la estresante vida urbanita para integrarse, con mayor o menor fortuna, en el mundo rural.

Descritas las luces, nos quedan las sombras, los lugares vacíos, que desempeñan un papel tan importante en la foto como todo lo anteriormente explicado. Una enorme ausencia lumínica inunda la parte central de la instantánea. No es más que el futuro de estos pequeños núcleos de población. Culturalmente degradados, económicamente inviables, geográficamente en la extrema periferia de los principales núcleos urbanos y abandonados hasta su práctica desaparición. En fin, un futuro incierto, pero nada halagüeño. La incorporación a la Unión Europea supuso una coyuntura única para el desarrollo de estas zonas tan deprimidas. El Objetivo 1 se visualizaba como una oportunidad sin precedentes para el desarrollo de tan castigadas áreas, pero nuestros magníficos gestores (pretendo ser sarcástico) no han sabido aprovechar ni los recursos que se les ofrecían cual racimo abierto, ni el tiempo, más que suficiente, para aplicar medidas que sirvieran para el desarrollo de las comarcas más necesitadas de nuestro territorio. Prefirieron desarrollar unos pocos núcleos urbanos desperdigados por la extensa meseta, totalmente vacíos culturalmente y sin ningún vínculo con el medio, con el que durante tanto tiempo nuestros antepasados supieron interrelacionarse en perfecta armonía.

Por último, el elemento más singular de la fotografía quizá sea el cabo de la soga que pende sobre las cabezas de los incautos felinos como si la cosa no fuera con él. Pero por su carácter artificioso, no deja de ser el elemento más poderoso de la imagen, capaz de derribar los sólidos muros y acabar con la vida de tan nobles criaturas. Mientras tanto, contemplamos impasibles cómo la escena se va consumiendo en cada rincón de nuestra amada tierra, lenta pero irremediablemente.

5/2/09

Las águedas

No es mi pretensión fusilar la información que viene en alguna de las decenas de páginas de Internet dedicadas a este tema para vanagloria de mi blog. Tan solo quiero expresar algún apunte propio sobre esta celebración tan peculiar. A pesar de ser una celebración religiosa tiene unas connotaciones populares que la hacen muy atractiva. Los manteos y trajes populares con que se atavían las mozas, la reunión de los habitantes de los pueblos dejando de lado viejas rencillas y, sobre todo, ese ambiente festivo que solo las féminas pueden lograr.

Santa Águeda, lejos de poder representar a las feministas de antaño, era el prototipo de mujer al servicio siempre de la figura masculina, en este caso Dios (ya se que básicamente esta figura divina no tiene género claramente definido, pero me niego a empezar un debate sobre el sexo de los ángeles, que por algo mandó a su hijo y no a su hija a que le hiciésemos perrerías). Pero curiosamente de su historia ha surgido este día donde las mujeres tomaban el mando, aunque el resto del año acataban sin rechistar las órdenes del marido. Hoy día ha de tomarse como eso, un recuerdo de tiempos lejanos (aunque no tanto) donde se vivía en una sociedad patriarcal que giraba en torno a la disciplina familiar llevada a cabo por el hombre. Una muestra de las duras condiciones de vida que se imponían desde el nacimiento, tan solo en razón del género en que lo hicieres. La mitad de probabilidades de ser mujer, servidora, ama de casa, con un trabajo no reconocido. Si bien hoy tampoco se reconoce, al menos en términos pecuniarios. Que ver un avance en que la mujer salga de casa a realizar una tarea cuando el hombre aún colabora irrisoriamente en el hogar, no se si será un avance o un retroceso, procurando más peso a sus cargadas espaldas.

Así que todos los hombres que lo lean, tengan en cuenta el sacrificio de abuelas, madres y mujeres y dediquen un poco de su tiempo a ayudar en las tareas diarias del hogar, que se lo agradecerán. Yo también lo haré, que si no vaya un ejemplo sería.

Foto extraída de.
http://navalmoral.tiad.es/01_galeria/aguedas-08/index.htm


Para una información más completa sobre esta festividad:
-------> muy recomendada

Celebración en distintos lugares.
Zamarramala


17/1/09

La dichosa cremallera

Cuando se habla de arte y artistas en el campo de la escultura solemos pensar en raros artefactos amorfos que carecen de sentido al observador común. Por eso resulta sorprendente que nos planten una cremallera gigante, tal cual, en medio de una de las principales arterias de la ciudad. Vista varias veces te acabas acostumbrando, pero no me acaba de convencer, al igual que la que hay al lado del Sabeco dedicada a… ¿Chava Jiménez? ¿Dos trozos de trozos doblados de metal oxidado y encima de ellos otros dos más pequeños? Pues vale. Que no todo va a ser críticas, oyes, que la que dedican al ciclismo abulense o la de la hermandad de donantes de sangre me parecen bien elegantes. El caso es que luego tenemos otras esculturas mucho más representativas de la ciudad escondidas en callejones por donde nadie pasa. Me refiero a la escultura dedicada a doña Ximena Dávila, heroína abulense, condenada a ocupar un oscuro lugar en la Plaza de San Miguel.

Pero hablando de esta obra de arte, esta descomunal cremallera, podemos convertirnos por un momento en expertos en escultura e intentar descifrar lo que significa. Porque para ocupar un lugar tan céntrico de la ciudad seguro que algo tiene que ver con ella. Veamos algunas posibilidades.

La primera vez que pude verla, me sorprendió saliendo de la estación de autobuses. En ese momento me dije: ¡coño! Ha llegado el destape a Ávila, con retraso, pero bienvenido sea. Pasados unos días, descartamos esta opción por lo absurdo que resultaría que esta ciudad cambiara.

Y esos días que han pasado, ayudan a pensar que lo mismo esa cremallera no está bajándose, sino subiéndose. Entonces sí que sería un gran símbolo para nuestra ciudad, del inmovilismo, del rechazo a las influencias del exterior, del estancamiento medieval en que vivimos, donde las murallas siguen siendo un elemento de vanguardia.

Aunque dando otro golpe de efecto volvemos a la teoría de que esa cremallera va en sentido descendente. Y al bajarse produce un movimiento en cadena. El del pantalón al que está sujeta dirigiéndose hacia las pantorrillas. Esto sí que es un símbolo para Ávila. Ésta sí que representa el espíritu de quien nos dirige desde las oscuras dependencias del Ayuntamiento. Esa bajada de pantalones para que los de arriba puedan manejarnos a su antojo mientras callamos, que hablar con la boca llena es de mala educación.

Gracias señor alcalde por ubicar este auténtico símbolo de nuestra ciudad y provincia y mostrando el espíritu que os caracteriza. Es de agradecer que no se oculte la inoperancia, pero también de lamentar que nuestros paisanos sigan ciegos los dictados de los cuatro caciques de turno que nos abocan a un futuro de más abandono, más envejecimiento, más emigración, menos Ávila.

12/1/09

Solidaridad con el pueblo palestino

Poco puedo añadir a lo que se ha ido comentando en estos días en todos los medios de comunicación, desde todas las asociaciones culturales y formaciones políticas e incluso en las tertulias familiares o profesionales del café de después de comer. Mientras nosotros estamos tranquilamente en nuestras casas, atiborrándonos de comida como todas las navidades y aletargados con la morfina de las rebajas, centenares de palestinos están sucumbiendo a un brutal e indiscriminado ataque israelí. ¿Y es que acaso podemos hacer algo?

¿De qué sirve concentrarnos en apoyo al pueblo masacrado cuando pertenecemos a un consorcio (la Unión Europea) que ni pincha ni corta en la geopolítica mundial? Si contra la guerra de Irak se realizaron manifestaciones multitudinarias y los gobiernos no fueron capaces de rectificar, en este caso tampoco se puede pedir peras al olmo. No es Sarkozi el político que mejor me cae (y no es envidia, o eso quiero creer) pero en estos tiempos es el que más pone la carne en el asador a la hora de intentar que Europa funcione como una sola institución, que todos tiren de la cuerda hacia el mismo lado. Y es que, como dije alguna línea atrás, Europa no es más que eso, un consorcio, una agrupación de estados que, por el momento, tan solo se pone de acuerdo en temas económicos obviando lo social.

En fin, mi pretensión en estas líneas tan solo es la de mostrar mi apoyo, aunque de nada sirva este granito de arena, a todas aquellas familias palestinas que han perdido un hijo, un hermano o un amigo en la franja de Gaza durante estas navidades sangrientas. Tampoco me son indiferentes los ataques de terroristas suicidas al transporte urbano o al comercio israelí. También expreso mi repulsa sin paliativos. Porque el pueblo, aunque digan que es el que manda, siempre es el que sufre las consecuencias. No obstante, mis mayores condolencias van hacia el pueblo palestino. Porque les arrebataron su tierra creyendo que hacían justicia con el pueblo judío cuando ellos no tenían nada que ver en el asunto. Porque cada mañana tienen que pasar por decenas de controles israelíes ¡para moverse por su propio territorio! Porque están divididos y desabastecidos de lo más necesario. Porque David ya no es ese valiente muchacho que tan solo disponía de una honda para defenderse del agresor nazi. Ahora se ha revestido de metal y emula a sus verdugos. Y es que… el pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla.

5/1/09

Queridos reyes vagos

Sí, sois unos perros, nunca me traéis lo que pido. Pues este año voy a pedir más que nunca. No penséis que con poner la excusa de que la carta llega con solo un día de antelación os vais a librar de satisfacerme. No lo quiero para mañana, os dejo todo el año de plazo. Leed con atención porque si no lo cumplís juro que me hago fan del gordo, que, aunque sea solo uno, curra tanto o más que vosotros, y llega antes. Joder, que es que parecéis españoles. Seguro que solo trabaja el negro y los otros dos mirando.

- Quiero que los pueblos los pueblos del tercer mundo puedan vivir de sus recursos y no de las migajas que les dejan las multinacionales.

- Quiero que la ayuda humanitaria sea menos de paquete de lentejas (pan para hoy, hambre para mañana) y más de herramientas (en vez de dar el pez enseñarles a pescar) y métodos maltusianos (que 7 hijos por mujer donde no puedes alimentar ni a 2 es mucho).

- Quiero que en Oriente Próximo cesen las hostilidades y los israelitas no traten de emular a sus tan detestados nazis.

- Quiero que Occidente deje de imponer sus valores, pues no son universales, y respete al resto de civilizaciones.

- Quiero que todos los que están pasándolo mal con la crisis recuperen su trabajo y los que lo tienen que lo mantengan.

- Quiero que desaparezcan todas las formas de terrorismo, el estatal (Israel), el religioso (islamista), el mafioso (ETA), el casero (violencia de género), el viario (conductores drogados), y otros muchos que ahora mismo no me vienen a la mente.

- Quiero que las mujeres puedan decidir por si mismas tener a sus hijos o no sin que las religiones se metan por medio con moralidades de medio pelo.

- Quiero que Castilla esté unida y sea fuerte dentro (o fuera) del Estado español adquiriendo conciencia como pueblo.

- Quiero que mi ciudad conserve la poca industria que le queda.

- Quiero que mi pueblo y mi comarca dejen de perder población y envejecer.


Y ya de paso saludáis de mis partes al Juancar y a la Sofi, que son de vuestra calaña, tanto de reyes, como de vagos.

Nochevieja y lebensraum

Reconozco que el término lebensraum carece por completo de sentido festivo-navideño. Pero es como mejor se puede definir la necesidad que surge en la agitada noche del nuevo año. La relación entre espacio y población se hace realmente asfixiante, aunque a partir de la segunda o tercera copa pierdes la noción del espacio y también del tiempo. Si se piensa con tranquilidad resulta del todo absurdo comenzar el año borracho como una cuba e hinchándote a ibuprofenos a la mañana siguiente. Y si decides no tomar nada viene a ser casi peor, todos hemos tenido alguna vez la desagradable experiencia de aguantar a los colegas en estado de embriaguez mientras tú estás en tus cabales. Nada recomendable.

Pues bien, este año ha sido más clara que nunca la necesidad de ese “espacio vital” para campar a tus anchas por los garitos. Se ha repetido más veces “perdón” o “por favor” que “feliz año”. Menos mal que los matasuegras no te siguen retumbando con la resaca del día siguiente. Es una lástima que quitaran la discoteca del Carrefour, ¿dónde ha ido toda esa gente este año a celebrar la Nochevieja? La verdad es que se notaban los bares más llenos de lo habitual. Y lo mejor en estos días es eso, ir de bares. Porque pagar una pasta para una de esas fiestas del Copa o de la Dolce me parece poco sano, además de aburrido. Aunque para ir de un bar a otro se pase algo de frío, pero no tienes que aguantar el mismo ambiente toda la noche. Pero te gastas menos, te perjudicas menos, y, yo creo, te lo pasas mejor.

Un aspecto realmente sangrante es la calidad de lo que te sirven. Hay en bares que te lo dan bastante decente, pero en la gran mayoría son alcoholes de ínfima calidad o el típico garrafón. Lamentable. No me extraña que la gente haga botellón, eso sí, cuando las temperaturas acompañen.

Feliz, agobiante y resacoso año nuevo.

27/12/08

El gentilicio de la gente de Ávila

Siempre me ha llamado la atención la denominación de abulenses. El cambio de la b por la v en el devenir histórico resulta del todo lógico, pero la u por la i es algo más complicado de asimilar. Bueno, realmente hablo de oídas, porque de otra cosa no entenderé, pero de filología, ni idea.

Me gustaría compartir con mis paisanos y con todo aquél que quiera unos datos que he buscado y que pueden ayudar a perfilar el verdadero nombre de los abulenses. Tampoco ha sido un esmero bestial, pero algo es algo.

En primer lugar, desde el Centro de Estudios Abulenses, de Abla, Almería, he extraído un texto que nos permite visualizar la confusión al interpretar los testimonios de Ptolomeo. Lean y tomen sus propias conclusiones:


La cuestión de fondo está en la antigua ciudad de ABVLA, origen de donde procede el gentilicio “abulense”, cuya confusión en su localización geográfica ha originado que a ésta ciudad castellana se le haya atribuido el antecedente de esta histórica ciudad y por consiguiente su gentilicio. Para resolver la cuestión planteada, resulta de especial importancia identificar la ciudad de Abula, mencionada por el célebre geógrafo Ptolomeo (s. II) en su obra Geographia (II 6, 60), que la localiza en la “regio” ibérica de Bastetania. También aparece mencionada históricamente como una de las primeras ciudades hispanas cristianizadas en el siglo I, según la tradición cristiana de “Los Siete Varones Apostólicos”, cuyo evangelizador S. Segundo estableció en la misma su sede episcopal. Los historiadores modernos han revisado la geografía ptolomeica de la península ibérica, identificando la ciudad de Obila situada en la región central de los vettones con Ávila, mientas que Abula la localizan en la región sureste de Bastetania, juntamente con la ciudad de Acci (Guadix), que geográficamente está próxima a Abla. Establecida la identidad histórica de Abula y Abla, surge la cuestión de la atribución del gentilicio “abulenses”. Actualmente existen varias ciudades y poblaciones que comparten un gentilicio común, podemos citar a título de ejemplo: Huesca, Huéscar (Granada) y Adahuesca (Huesca), cuyos habitantes se denominan comúnmente “oscenses”. También sucede con los procedentes de Galilea (La Rioja) y Pozo Estrecho (Murcia), que se denominan igualmente “galileos”. Por razones anteriormente aludidas, el gentilicio “abulense” aparece actualmente compartido tanto por los naturales de Ávila como por los de Abla (Almería).



http://centrodeestudiosabulenses.blogia.com/2007/120801-el-gentilicio-de-abla-abulenses.php

En Wikipedia vienen otros datos que nos pueden resultar de interés, aunque no es este un medio muy fiable. Este medio confirma el topónimo vettón Obila para la ciudad y añade las formas Abila o Abela para la época romana. Ningún rastro de u.

Por otra parte, en el libro Toponimia de Ávila (Eduardo Tejero Robledo. -- Ávila : Institución Gran Duque de Alba, 1983 253 p.) encontramos más testimonios que pueden ayudar en este tema.


El Mapa de Castorius, geógrafo tardorromano, sitúa ABVLOBRICA al sur del Duero, pero Rodríguez Almeida duda de la asimilación con el ABVLA medieval y el AVELA, Obila y Oliba de los romanos.



En distintos textos episcopales se hace referencia a los obispos abilensis y abelenses, de nuevo la dichosa u sigue sin aparecer.

P. Enríquez Flórez ha interpretado de esta forma que viene a continuación el doble gentilicio de los naturales de Ávila: avileses y abulenses:


Según él, abulenses (atestiguado desde el siglo XII o antes) responde a un error de transcripción de la forma griega Abula (Abila) que, lógicamente, usa la u (ípsilon) para lo que suena i. La lectura incorrecta de esta ípsilon por u en vez de por í originó el pseudocultismo abulense que, iniciado quizás en la cancillería regia o eclesiástica, pervive como gentilicio erudito, emparejado con el más popular y auténtico: Avileses. (España Sagrada, ed. citada, T. XIV, págs. 1 y ss.).





J. Corominas, quizás demasiado taxativamente, escribe: Como la identificación tradicional con un Abula (o Abla u Obila) romana o prerromana está desacreditada (?) hay una razón de sobra para sospechar que Avila sea el gótico AWILÔ (o el masculino AWILA, muy antiguo y bastante frecuente). (Tópica Hespérica, I, págs. 58-59). Y continúa el lingüista catalán: Como indiqué en Homenaje a Dámaso Alonso (405-406), ningún topónimo español con i postónica interna puede ser muy antiguo: cuando más, puede venir de la época visigótica; tanto Avila como Epila (que Polorny sospechó fuesen sorotápticos (= precelta o paracelta), deben ser, por consiguiente, nombres de personas germánicos. (Tópica Hespérica, II, p. 271).



Y después añade:




Pero la identificación tradicional barrida drásticamente por J. Corominas no está tan desprestigiada y es obvio mantener su continuidad.


Así que mejor dejar las cosas como están, no revolver el tema, y dejar a nuestra ultraconservadora ciudad intacta no vaya a ser que nos manden a la hoguera por herejes.

26/12/08

El canturrezo

En estas fechas tan señaladas, me llena de orgullo y satisfacción hablar de los tradicionales aguinaldos. Mas en este caso, hablaré de cómo se llevaba a cabo en mi pueblo. El nombre de canturrezo viene, como se puede observar a simple vista, de canto y de rezo, pues era lo que hacían los niños que iban de casa en casa pidiendo los limosna en estas fechas navideñas. En casas donde se guardaba luto decían “ni canto ni rezo”, y los críos pasaban a la siguiente puerta. Antaño eran los niños de las familias más pobres los que acudían a las casas de los vecinos de la localidad en busca de lo que buenamente podían ofrecer por caridad. De hecho, en los pueblos se consideraba rico a aquél que poseía cuatro vacas, dos gallinas y un cerdo. Eran otros tiempos, donde los desperdicios orgánicos no existían, pues constituían buena parte de la dieta de los animales domésticos, donde el uso de los recursos naturales se hacía de manera sostenible sin haber inventado aún el término sostenibilidad, donde los niños cuidaban de las reses familiares desde que aprendían a andar sin haber inventado aún el término explotación infantil, donde hombres y mujeres participaban de todas las tareas cotidianas sin haber inventado aún el ministerio de igualdad, donde… en fin, eran otros tiempos.

Hoy día, todo está mercantilizado, generalizado y completamente deshumanizado. El niño, por llamarlo de alguna manera, no tiene necesidad de recibir el aguinaldo, ni ilusión, y el interés que ponen en el villancico es el mismo que pondrían al abordar la lectura de un libro. Pero este debe ser el precio de la modernidad, la obtención de recompensas al mínimo esfuerzo. Luego nos quejamos de que los jóvenes de hoy no son emprendedores, no se arriesgan en los negocios y, teniéndolo todo, quieren más y más sin mover un dedo.

No me entretengo más, que he hablado de todo menos del canturrezo.

Felices fiestas.